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Y ahora el artículo que estabas esperando dándole cera al Sonorama (como el año pasado)

Pues no, mi maestro, el Sr. Miyagi me mandó dar cera el año pasado, pero este año me ha dicho que toca pulir cera. Y yo soy un discípulo muy obediente, pero tengo que aclarar que lo mío ha sido siempre dar y que estaba cazando gorriones el día que enseñaron a pulir.

Como no estoy en Aranda, sino en el sábado de las fiestas de mi pueblo (el mejor de Burgos, para que no hagan falta mas pistas, y aunque tenga el título de ciudad) he cambiado el cordero por un chuletón a la plancha, pero el Ribera que lo ha acompañado, un crianza de 2015 que he pillado esta mañana en el Eroski, va a estar muy presente en este artículo. Pero el que habla soy yo, no el Ribera del Duero que baña mi sangre, que quede bien claro.

Quien no esté al corriente puede remitirse a mi artículo del año pasado en kigonjiro.com, no vaya a parecer hoy que aquí nos dedicamos a chupar pollas o a bailarle el agua a quien convenga o nos pague (esto no es Je Ne Sais Rian o similares). Simplemente el año pasado tocó dar y este año tocar pulir.

Lo mejor de todo es comprobar que el Sonorama escucha. No estoy diciendo que a mi, sino a toda la gente que desde “tuiter”, “feisbuc”, y demás redes sociales, manifestó su descontento sobre como habían ido las cosas en la edición de 2017.

Y es que este año se han resuelto muchos de los problemas que denunciamos y criticamos el año pasado y, en lo que a mi artículo respecta, se han atendido muchas de las demandas y peticiones en el listadas, algunas con soluciones que sobrepasan las propuestas que yo hice, todas ellas dentro de una crítica constructiva que pretendía sumar.

Nada mas entrar en el recinto ya vi aplicadas versiones mejoradas de soluciones que yo había planteado para la redistribución de espacios, y vi que se habían ampliado los puntos de recogidas de pulseras, que se habían duplicado los carriles de acceso, que todas las casetas de venta de sonos, y de atención al público, estaban sobradamente atendidas dese el minuto uno, que el escenario 3 ahora tenía capacidad para absorber un concierto grande sin taponar la vía de acceso y salida del recinto,… en fin, que vi, nada mas entrar, que se había trabajado mucho en aplicar soluciones. Y esas cosas toca reconocerlas igual que el año pasado tocó criticarlas.

Si, ya se, me vas a decir que el sábado hubo momentos de agobio. Yo no lo sufrí porque estaba refugiado en el asteroide rebelde (el escenario 3) huyendo de esos infiltrados del mainstream que son Izal y Dorian, que quieren traer la confusión a la galaxia, pero pude ver como se desplazaban en masa los stormtroppers en determinados momentos.

No puedo achacar a la organización del Sonorama el comportamiento humano. Si después de haber ampliado el recinto en varios miles de metros cuadrados, haber desplazado a una zona independiente el merchan y la restauración, agilizado la entrada duplicando los carriles, rediseñado para mejor los espacios de barra y aseos, y haber eliminado la opción de posibles tapones en el escenario 3, resulta que la vía de acceso y salida se colapsa eso ya no es culpa de la organización, sino del comportamiento humano. Comportamiento que quizás pudiera haber sido en parte previsible, pero que solo es achacable a la gente.

Si el chip de instrucciones de 20 mil stormtroppers procesa a la vez la misma información nos encontraremos con todos ellos abandonando a la vez el escenario principal tras el “¿show?” de IZAL con destino a la zona de restauración saturando los establecimientos de comida para recargarse las pilas antes de que comenzase el show de Dorian, que es lo que les recomendaba a todos ellos la famosa Guía Capullín, que viene por defecto en las Apps de sus Androids. Y ahí no hay previsión posible que solucione los atascos y la saturación, son inherentes a este tipo de individuos y su raciocinio, o su falta de él. Para nada achacable a la organización del festival, así que no lo veo como un problema de organización sino como el producto de la estupidez humana. Incluso en el caso de que la organización esté encantada en ocasiones con esta falta de pensamiento popio de las tropas del imperio y de los consecuencias que esto conlleva.

Así que visto todo lo mejorado y que el control del movimiento uniforme de masas no está en sus manos, solo me queda felicitar al Sonorama, y congratularme de que hayan estado atentos a quienes demandába(mos) estos cambios.

Eso si, no puedo dejar de recordar, con pena, cuando este festival se caracterizaba por estar poblado por “seres únicos” en lugar de por “seres iguales”,  y sin esos “arenales” con sus pistolitas de agua, y demás mierdas, que los habituales están echando tanto “de más”.

Y, después de pulir cera, volvamos a lo que sigue sin solucionarse.

Es hora ya de que esa Plaza del Trigo se viva fuera de allí. Empezando por un streaming que la lleve a cada rincón del mundo y siguiendo por una “descentralización” que resuelva ese colapso que atenaza a la calle Isilla.

La mitad de los presentes ya ni oyen la música, y la otra mitad aseguran estar “escayolados”. Es hora de limitar el acceso para que El Trigo sea algo disfrutable. Una emisión en streaming que se replique con una buena pantallaza y potente equipo de sonido en otra plaza de Aranda podría ayudar a ello.

Y rescato una petición no atendida de mi artículo del año pasado. Las tres casetas para el merchan y la firma de discos, una por escenario. A ver si el recinto nuevo se diseña incorporando una solución que permita que los grupos, al terminar sus conciertos, puedan vender y firmar sus discos a la vez que tienen un punto de contacto con sus fans.

Como el año que viene el Sonorama será en el nuevo recinto de “El Picón” habrá que esperar hasta que vivamos la próxima edición antes de sugerir mejoras a la organización. La única sugerencia que me atrevo a adelantar es: mantened el aforo actual para el nuevo recinto antes de ver si es ampliable en 2020 y posteriores. No pongáis el carro delante de los bueyes, no es la forma de buscar el punto de equilibrio.

Tranquilo, Txomin, déjalo en mis manos, yo me encargo.

Ya hemos comprobado con las mejoras aplicadas en el recinto y organización, que el Sonorama escucha, y es de justicia reconocerlo. Pero no puedo dejar pasar, como ya advertí el año pasado tras mis dos crónicas, que mi espíritu crítico podría ser castigado si solicitaba una acreditación de prensa este año. Y, que me aspen si fue ese el motivo o no, pero la empresa externa encargada del tema me denegó la acreditación para esta edición, pese a haberme currado con puntualidad e interés cada nueva noticia que afectaba a esta edición del Sonorama.

Manifesté que no iba a achacar a mis críticas una posible denegación, pero luego no dejé de pensar que no era de recibo que la mejor crónica del festival en 2017 (modestia aparte) se viese privada de estar acreditada en el mismo, y así se lo dije en un mensaje privado a Javier Ajenjo. Su respuesta fue clara y concisa: “Txomin, déjalo en mis manos, yo me encargo”. Y lo hizo, no fue una maniobra de distracción del Imperio dispersando a los rebeles.

Lo desvelo porque es otra muestra más de lo que decía al principio de que han solucionado lo que estaba en sus manos (en contraposición a lo que no lo está, lo causado por el comportamiento humano) y porque, cuando me ha sido posible, he estado observando (sin que el pudiese identificarme) como está pendiente Javier de cada puñetero detalle.

Todos le veis cuando se sube al escenario del Trigo a anunciar la actuación sorpresa, cargando con ese pedazo de botellón del que yo daría buena cuenta muy a gusto, y ese cartel de “Espíritu Ribera” haciendo de hombre anuncio, pero yo he estado observando como cuida cada detalle. Haciendo de anfitrión, y colega, con las bandas, dentro y fuera del backstage; preocupándose de que esté bien hasta lo mas insignificante, volviéndole a decir al encargado del acceso al recinto como deben funcionar las cosas y que no son aceptables retrasos ni atascos; supervisando y haciéndose presente también en los escenarios desperdigados por la ciudad; en fin, cuidándose de todo. Y siempre con una sonrisa en la boca.

Así que le agradezco enormemente que haya tenido unos minutos para mi y me haya solucionado el tema de la acreditación. Pero si me conocéis un poco ya sabéis que eso no tiene ninguna influencia en lo aquí escrito, simplemente el año pasado tocó dar cera y era de justicia que este año tocase pulir cera. Bendito Sr. Miyagi.

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El jueves, con Bunbury y Lagartija Nick en el Sonorama, la noche fue toda magia

SOLEA MORENTE

Conseguí llegar con tiempo solo de ver como se despedía Joana Serrat en el 3 justo antes de que Tulsa hiciese lo propio en el principal con un “Atalaya” que me hizo pensar que si Miren y cía tirasen más por ahí, por una música más energética y animada, me daría menos pereza ponerme con ellos. Al ver a Charly Bautista no pude evitar pensar en cuantas veces mas le vería este año encima de un escenario del Sonorama. Creo que al final solo fueron dos, las mismas que podría haber visto a Ricky Lavado pero que por el desajuste en los horarios solo llegue a verle una y fue andando por el recinto y no tras su batería. Ambos son dos auténticos pluriempleados del rock patrio.

Si que llegué a tiempo para ver completo el concierto de una Soleá Morente a la que todavía veo buscando su sitio y cuyos tres primeros discos me dejan cosas interesantes que no se acaban de consolidar y solo hay que escuchar la versión tan radicalmente distinta que ha hecho hoy en directo del “Dormidos” de su primer disco con Los Evangelistas para constatar lo brusco de estos volantazos.

Esta nueva andadura, acompañada de Napoleón Solo propone una música mas vitalista, menos oscura y mas bailable, pero a la vez es menos consistente y homogénea, quizás demasiado ecléctica, con un abanico demasiado amplio que abarca desde filtreos con palos del flamenco tradicional hasta la electrónica para la pista de baile.

Arrancó su show con La Alondra cuyos teclados finales me trajeron ecos de los primeros discos de Medina Azahara, y siguió con otras dos mas de su nuevo LP “Olé Lorelei” Anoche Me Preguntabas y Ya No Solo Te Veo A Ti tras las que hizo el primer homenaje a su padre interpretando La Estrella, canción de Enrique Morente que ya hizo aquí en el Sonorama hace 3 años con su hermana Estrella y Los Evangelistas en aquel Morente Vive! tan recordado. Y después de lanzarse por soleares (¡y con autotune!) en La Misa Que Voy Yo, vino esa reinterpretación del apocalítico “Dormidos” que comentaba al principio, en medio de la cual insertó unos versos del “Mirame a los ojos” de Enrique Morente.

El concierto dio hasta para un homenaje a Las Grecas con su “Te estoy amando locamente” y no faltaron “Olé Loreley” y ese “Baila Conmigo” en clave electrónica para las pistas de baile con el que cerró su concierto.

No me fui muy convencido de este cambio estilístico después de haberla disfrutado militando en las filas del frente ruidista, pero pensando a la vez que no podía atar su carrera a la de personajes que, además del salto generacional, tienen cada uno de ellos carreras propias cargadas de importantes proyectos y otras prioridades ajenas a ella. Y como asunto totalmente al margen, provocado por el título del LP, me preguntaba también si Soleá sabría que “Lorelei” fue un mítico festival de rock alemán de los 80 y 90 por el que pasaron David Bowie, The Cure, U2, Santana, Garbage, Rory Gallagher,…

NEUMAN

Tras Soleá tenía planeado seguir circulando por los escenarios principales hasta que acabase Bunbury y luego pegar un volantazo y cambiar de carril al escenario 3 para lo que me diese tiempo a ver de Egon Soda y los conciertos completos de Pasajero y Deltonos, y a partir de ahí perderme por la zona de restauración y tiendas hasta la hora de Lagartija Nick. Tampoco es que fuese a estar cenando hora y media, pero si que quería irme lejos no fuese que se me “pegatinase” algún virus mortal.

Pero vino El Cigala (o mejor dicho, no vino) y me descojonó entera la agenda. A la media hora de esperar me harté y me fui al asteroide rebelde a ver un rato a El Increíble Paso, en el que iba a ser mi primer contacto con ellos. Comprobé que podrían acabar ofreciendo algo de interés, que tenían potencial, pero mi cabeza estaba entre dos escenarios en ese momento sin centrarse en ninguno de los dos. Los ritmos cubanos que se filtraban en las paradas entre canciones me acabaron devolviendo al escenario principal donde desde la lejanía, y viéndolo a través de la pantalla de la torre de sonido, vi el final de su set (que se me antojó muy corto) mientras me estaba CESPM por haberme descojonado el plan del jueves.

Con ganas de disfrutar de la música de Paco Román y los suyos me dejé envolver inmediatamente por los guitarreos de Neuman con los primeros acordes de la enorme (y no solo en duración) Deleted Files de su recientemente reeditado “Crashpad” tras la que con Fear/Hi Love me sentí teletransportado como por arte de magia al Día de La Música de 2014 en el Matadero de Madrid, cuando durante dos días, en showcases de 20-25 minutos pasó por el escenario toda la cuadrilla histórica de Subterfuge. Y, oh casualidad, Paco lucía hoy la camiseta que recordaba ese 25 Aniversario del sello que celebramos aquellos días.

Siguieron con dos temas más de su último LP, All That Matters y la más contundente Boystar que calentó el terreno para la que sin duda es su canción más popular, Turn It. Y estábamos disfrutando todos a saco cuando notifican que hay que acortar el concierto para tratar de reconducir el desfase horario causado con “la cigalada” previa. A la gente no le sentó nada bien, pero peor aún nos sentó que al poco de comenzar Sil Fono el sonido sufriese un brusco corte (yo, al principio, pensé que algo se había jodido en el sistema de amplificación del escenario Castilla y León) y solo oyésemos a Neuman por los amplis del escenario mientras, sin esperar a que terminase el concierto, comenzó a atronar la banda de Bunbury desde el escenario principal.

¿Que cojones es esto, que coño está pasando aquí? Mal que les recorten el concierto pagando los platos rotos por El Ciagala, pero del todo inaceptable que lo hagan a mitad de canción y por la fuerza bruta (bajando el sonido y arrancando a saco el siguiente concierto). Neuman terminaron Sil Fono y me pregunto que pasaba por sus cabezas en esos momentos. Desde luego entre el público teníamos un cabreo del copón. Y también me pregunto si alguien engañó a Enrique Bunbury y le hizo pensar que el set recortado de Neuman había llegado a su fin o si fueron sus huevos maños los que dijeron “aquí estoy yo y no espero ni un segundo mas”. Lo desconozco, pero estoy seguro de que si después se enteró exactamente de lo ocurrido no creo que esté muy orgulloso de como sacó del escenario a unos colegas. Prefiero pensar que no fue consciente de lo que estaba ocurriendo en realidad.

BUNBURY

Por culpa del sorpresivo arranque en el principal mientras aún seguíamos tratando de disfrutar del final de Neuman, aunque fuese a bajísimo volumen, me perdí la entrada de Bunbury al escenario principal y parte de “La ceremonia de la confusión” (vaya coincidencia de título tan oportunamente puñetera dadas las circunstancias en las que comenzó a sonar).

Mis expectativas (sin doble sentido esta vez) eran grandes para este concierto y dejé los prejuicios en mi pueblo antes de venir hoy hasta Aranda, tenía muchas ganas de vivir un show de Bunbury y, de paso, tratar de entender porque hasta ahora ha desdeñado su presencia en festivales, más allá de tener la certeza de que lo que suponga tener ante si un público que está allí expresamente para verte a ti (y solo a ti).

Con solo escuchar La actitud correcta, la Cuna de Caín y En bandeja de plata ya tuve claras muchas cosas. La primera la solvencia de la banda, super profesionales, no solo técnicamente, tocando, sino en presencia escénica, no podrá quejarse Bunbury de como le arropan a todos los niveles. La segunda, esto es un concierto de rock and roll en toda regla (si, si, hay que aclararlo aunque pueda parecer de perogrullo). La tercera, que buena es la sonorización del Sonorama, la hostia, que gozada poder disfrutar los conciertos con esta calidad de sonido, que producción, suena como un puto cañón. La cuarta, he hecho bien en dejar prejuicios y fantasmas del pasado en casa porque Bunbury se estaba cascando un show monumental.

Y así siguió transcurriendo el concierto, a un nivel altísimo, con la peña entregada, disfrutando y celebrando todas las canciones; y después de una primera tacada de cinco temas de su último álbum tiró de clásicos, incluyendo alguno de Héroes del Silencio con los que hasta los mas despistados se sumaban al coro, como ocurrió con Mar Adentro mediado el show, que desató una auténtica locura, al igual que lo hizo Maldito Duende justo al final del show. No había mas que leer las caras de la gente para certificar que la noche fue toda magia.

Espero que Bunbury haya dado un puntapié a cualquier prejuicio que le quedase contra los festivales porque yo tengo muchísimas dudas de que lo que me pueda ofrecer en un teatro pueda mejorar la experiencia que hoy he vivido aquí. Será una cosa diferente, seguro, pero dudo mucho que mejor. Creo que han sido la primera banda que no me ha hecho pensar que ese escenario enorme les caía grande y he visto pasar por ahí a unos pocos durante todos estos años. Y está muy claro que conciertos como el de hoy, en un festival, además de abrirle la puerta de su música a mucha mas gente, proyectan un Bunbury de una dimensión mucho mayor que aquella en la que el mismo se había confinado (desconozco si consciente y voluntariamente).

El concierto del festival sin ninguna duda. (Si, si, ya se que el jueves es el primer día, pero es que esta es mi última crónica y ya he hecho previamente las del sábado y viernes, en ese orden, así que no me estoy adelantando a los acontecimientos. Ya dije el primer día que iría en retroceso, como la libertad de expresión en España).

PASAJERO

No venían al Sonorama desde 2013, el año en que estuvieron en una Plaza del Trigo aún no totalmente abarrotada de aspirantes a stormtrooper, y mientras arrancaban con “Hoja en Blanco” ya se percatarían de que el público del asteroide 3 no necesitaba ser salvado de ser distinto, ni de ser igual (como el del Trigo), que estaba allí con ellos en el corazón del asteroide rebelde por elección propia y meditada, pero Pasajero pensó que podría ser conveniente recordarles “Las Consecuencias” y que la amenaza constante de los “Francotiradores” podría hacerles arrepentirse de haber puesto en riesgo su libertad vigilada. Pero se entendió alto y claro: “mientras nos aguanten las fuerzas, que se vayan todos a la mierda”.

Y rendidos a los pies de Pasajero nos adentramos en su “Parque de Atracciones” intergaláctico donde a cada guardia imperial que nos cruzamos le recordamos que no son “Intocables” y que mientras sigamos respirando será porque estamos vivos y sin perder el equilibrio, así que lo demás no importa porque siempre podremos ir a por ellos. Mientras, nos dejamos arrastrar por el impresionante final de “Autoconversación”, que dejó el firme listo para que entrase la apisonadora de “Borro mi Nombre” encantada de decepcionar.

Y, entonces ¿Cual de todos éramos nosotros? Joder, pues seguíamos siendo los rebeldes del asteroide 3, pero rotos de felicidad, no como antes de que llegase Pasajero. Pero ya se podían manchar tranquilos y seguros de que estábamos disfrutando y riendo como los “Hombres tristes” y que nos quedamos con ganas de mucho más porque estos setlist de 35 minutos nos duran lo mismo que una caña y un pintxo.

Bendito escenario “Burgos, Origen y Destino”, este si que es el auténtico Salvavidas de los Balas Perdidas (los misfits, los impares, los rebeldes, los problemáticos, los a contra corriente, los locos,… y paro, porque el guión para el anuncio “Think Different” ya lo escribió Steve Jobs) y no aquel al que cantan mis paisanos del quejido lastimero y la camiseta de tirantes.

LOS DEL TONOS

Después de “taitantos” años siguen demostrando en cada directo que su lema “el rock americano es posible en castellano” es una auténtica realidad. Hace tiempo que rhythm and blues de los orígenes fue mutando hasta convertirse en este Rock desnudo y primitivo que han descargado este año en su vuelta al Sonorama.

El contundente redoble de batería que arranca Taquicardia nos metió sin avisar, sin cita previa, en un concierto que iba a transcurrir a base de guitarrazos, sin contemplaciones y sin perder el tiempo en presentaciones ni chorradas, con poco más de media hora disponible no se puede andar gastando la energía (y mucho menos el tiempo) en tonterías.

Estamos ante una banda muy curtida, que ya ha trapicheado en todas las esquinas del rock and roll y navajeado en todos los rincones del blues, el country y la americana. Cada nota, cada acorde, cada punteo, cada riff emerge desnudo de sus guitarras, todo está a la vista, no hay nada que enmascarar. Los antifaces para el carnaval porque aquí las guitarras te hostian a cara descubierta.

Aunque sean una banda con la que cierras los ojos y automáticamente te sitúas en un amplio salón de madera del Medio Oeste Americano, pegado a la barra, bourbon en mano, y rodeado te tipos raros con pinta de cazurros y peligrosos (votantes republicanos todos ellos), eso no es inconveniente alguno para poder disfrutar sin límite, y con muy buen sonido, aquí en el corazón de Castilla La Vieja, en un festival. Además para ver a Los Deltonos no necesitas ni el visado ni la tarjeta verde, ellos no te la van a pedir, solo hace falta que te guste el buen rock and roll.

Estiraron magistralmente el tiempo antes de tener que dejar paso a los siguientes, y la verdad es que les cundió bastante, lo suficiente para regalarnos todo esto:

Taquicardia
Elvis
Que Podríamos Hacer
No Por Nada
No Puedo Esperar
Horizonte E.
Mirar Atrás
Sur
Listo
Gasolina
Escucha
Hard Luck Blues

Ves Lapido como, aunque breve, te podía haber cundido un poco más, era cuestión de haber comenzado a tiempo. Ahora solo me falta verles en sala, que siempre se me tuerce. A ser posible en nuestra querida “Tancabria” y si es con amigos en “Los Picos” mejor que mejor.

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El Refugio Antiaéreo de Los Planetas me vendría muy bien ahora mismo, pero Granada pilla muy lejos y no se si seré capaz de encontrar por aquí un zulo donde aislarme las próximas dos horas. Me metería en mi taquilla de la sala de prensa, pero ni quepo ni se pueden abrir y cerrar desde dentro. ¿Pero como me castigas con una pachangada antes de Lagartija Nick? Con lo bien que me estaba fluyendo el día… a pesar del empacho de marisco.

LAGARTIJA NICK

Para cuando terminó Analema, de su último álbum, “Crimen, Sabotaje y Creación”, ya había conseguido pillar un sitio de privilegio enfrente de Juan Codorniu. Fue arrancar Lo Imprevisto y sentir que me arrollaba un tren, las mismas putas sensaciones que el otro día durante el concierto de Nine Inch Nails en Madrid; se la colocas sin avisar a “Torrezno” y no se le resiente para nada su setlist.

Después de la sincera y descarnada crítica política de Europa, Europa llegó un momento para el recuerdo, doble, para Jesús Arias, el hermano de Antonio, y para Joe Strummer, con una canción titulada precisamente Strummer, e incluida en el Picture Disc “El testamento del sol”, que ha visto la luz este año aunque se tratase de material rescatado del archivo de Jesús. Con una entrada martilleante de la batería de Eric nos lanzamos hacia la Estratosfera, el único tema de “Su” que sonaría esta noche, al que siguió la explosiva Agonía, Agonía para, siguiendo con el disco nuevo, adentrarnos en El Teatro Bajo La Arena y La Leyenda De Los Hermanos Quero, perseguidos y silenciados por el franquismo.

Soleá Morente, que había abierto este mismo escenario por la tarde volvió a pisarlo para acompañar a los Lagartija durante esa bestialidad de canción que es Vuelta de Paseo del “Omega”. Y tras Omega llegó el momento de recordar “Inercia” (que para el que no se haya enterado ha sido reeditado en vinilo este año) con El Nuevo Harlem y Satélite. Solo quedaba cerrar el concierto con la misma canción que cierra la edición CD de Crimen, Sabotaje y Creación, una pieza llamada Exilio que me pilló con el paso cambiado porque no está incluida en mi edición en vinilo. ¿Me pintáis el vinilo de rojo pero me dejáis esta canción fuera? 🙁

Ya he dicho que el de Bunbury fue el concierto “del festival” (no me retracto, pero las comillas están ahí por algo), pero yo estaba allí por esto, para sacarme la última espina que me quedaba clavada de unos 90 secuestrados por una relación tóxica y la responsabilidad de tener los salarios de mucha gente cargados sobre mis espaldas. Se que no es lo mismo porque cada disco tiene su momento y algunas canciones ni siquiera tienen ahora la misma lectura que entonces, ni sería el mismo repertorio en función del disco que tocase en cada momento, pero me gusta la reinterpretación actual y ha coincidido con la presentación de otro discazo como Crimen, Sabotaje y Creación, cosa que no hubiese ocurrido -por ejemplo- el pasado año si no se hubiesen caído a última hora del cartel de la XX Edición del Sonorama Ribera. Y que haya sido estando sobre las tablas esta formación en concreto lo hace mucho más especial.

Menos mal que mi coche se conoce la N-1 de memoria y pudo traerme hasta Briviesca con el piloto automático, porque yo aún seguía en el Nuevo Harlem, en el otro andén, pensando en que no querría sufrir la pena de no poder volver a los Lagartija en un próximo destino.

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Próxima escaramuza rebelde: “Dar cera, pulir cera”.

Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.

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El viernes de los guiris en el Sonorama dispara las acciones de Viva Suecia

THE SUBWAYS

Hay que estar muy seguro de que el menú que tienes preparado va a satisfacer hasta a los más exigentes sin que decaiga en ningún momento la excitación de los comensales, y perviva el ansia por abalanzarse a por el siguiente plato, para poder dejarse de picoteos y entremeses entrando directamente con un plato tan contundente como The Subways. Y si, el chef lo tenía muy claro, nos había cocinado para hoy platazo tras platazo en los dos escenarios principales. Y todos los platos maridaron de maravilla con Ribera del Duero aunque el pequeño de los “unicejo” se empeñase en tener una nevera bien provista de cerveza fría.

A los Subways no se le quita la sonrisa de la boca ni aún teniendo que arrancar con una audiencia reducida y además les agradecen que les arropen aunque esté cayendo un sol de justicia. No solo son cañeros, también son simpáticos y agradecidos.

Arrancaron con el clásico “Oh Yeah” que desató los primeros saltos y botes de una audiencia concentrada en disfrutar de cada uno de los 40 minutitos que los británicos tenían programados.

Con cada nueva canción aumentaba el efecto llamada y todos los que iban entrando se iban sumando a la fiesta mientras otros no renunciaban tampoco a perdérselo pero a cierta distancia, protegidos del sol bajo la exigua sombra que proyectaba la torre de control de sonido. Un Billy Lunn siempre sonriente se esforzaba por dirigirse a nosotros en castellano al introducir las canciones y animarnos a saltar, bailar o participar coreando sus canciones o entrando en los juegos que nos proponía. Mientras Charlotte Copper recorría corriendo con su bajo kilómetros de escenario y miraba de reojo de tanto en tanto al fondo del backstage donde quien suponemos su pareja portaba sobre su pecho a su aún diminuta hija Riley, nacida el pasado febrero.

Taking All the Blame, All or Nothing, Turnaround, I Want to Hear What You Have Got to Say, We Don’t Need Money to Have a Good Time, You Kill My Cool, Celebrity, Girls & Boys, y un Rock & Roll Queen que lleva años desatando la locura en el cierre de sus conciertos, nos cargaron las pilas para el resto de la potente jornada que nos esperaba. Igual no siempre resulta ser cierto lo de que no necesitemos dinero para pasarlo bien, pero con los Subways es mucho mas fácil. Uno de esos conciertos de los que te marchas pensando: “y que sean tantos los que se hayan perdido esto…”.

RAYDEN

Muy pendiente de si acabábamos de formar o no la figura humana de los Objetivos de Desarrollo más grande del mundo, me tuve que mantener a media distancia entre el escenario Aranda de Duero y el lugar escogido para crear la figura. Así que vi el concierto de Rayden con un ojo puesto en la figura.

Yo huyo del RAP. Y de los “ripieros” ya ni te cuento. Pero no metería a Rayden entre los primeros, y mucho menos entre los segundos, que son los reyes del yoismo y que se dispersan tanto escribiendo letras (o lo que digan ellos que hacen) que empiezan una canción hablando supuestamente de su barrio y acaban aterrizando en Marte, después de haber rezado con el Papa, asistido al parto de una foca monje y de haber extraído uranio en Namibia, y todo ello en la misma “canción”, y sin tartamudear de vergüenza.

Y no le meto en esos grupos porque además de que sus letras tienen calado, y coherencia, suelen tocar temas de interés social y son críticas con el sistema o el entorno. Puntua a su favor también que se acompañe de una buena banda en directo que le da una pulsión y una base muy en clave rock, y no que se presente con un simple pincha que apriete al play para reproducir siempre la misma mediocridad de bases chunda chunda como tantos otros.

No es lo mío, pero no solo me gustó el concierto sino que la base musical sobre la que recita me pareció que fluía y emparentaba mucho mejor con esta jornada rockera que lo que iba a ofrecernos justo después Angel Stanich, que musicalmente es un tanto light.

Lo que no me gustó tanto fue el exceso de charleta entre canciones. Me parece cojonudo -y casi una obligación- que los músicos aprovechen el púlpito del que disfrutan para denunciar injusticias y movilizar o hacer pensar a la gente, y mas tras 10 años en los que hemos visto como desaparecían muchos de los derechos y logros sociales conseguidos tan duramente, por no hablar de una libertad de expresión de la que llevábamos años presumiendo ante nuestros colegas guiris y que ahora recordamos como si lo hubiésemos soñado. La mayor víctima del retroceso asumido a cambio del progreso y la globalización en la era del buenrollismo, lo políticamente correcto y los Likes.

Pero lo que menos me gusta es que previamente me desmenucen las letras de las canciones, que no me consideren cualificado para interpretarlas o ligarlas con algún tema de actualidad sin que alguien tenga que expresamente puntualizarlo. Si alguien está allí a pie de escenario en un concierto tuyo está claro que no será porque le ha tocado de premio en el palo de un helado. Igual que tampoco me gusta que me digan que esto no es un concierto propiamente dicho, que es como un trailer, una muestra promo que se digna dar para interesarnos en su obra y que vayamos a verle a un concierto “de verdad” en un teatro o sala. Suena un poco a “he venido aquí solo en misión comercial, a captar clientes y te lo digo así, a la cara”. El tono de charlatán de mercadillo haciendo una demostración práctica del pelapatatas mágico también me resultó un tanto abominable.

Joder, quería divertirme con las crónicas y, de sopetón, me he puesto en plan trascendental. Me suele pasar cuando me topo con gente que se toma demasiado en serio y pone el carro delante de los bueyes para despistar respecto a si va o viene o que trata de justificarse ante cosas que aún nadie le ha reprochado. Vamos a otra cosa, ¿Viene el drone a sacar la foto o no?

Objetivo conseguido, la foto tardó en llegar.

ANGEL STANICH

Ya sabíamos que el Sonorama nos había programado Un Día Épico y que para disfrutarlo tendríamos que resistir en una tarde de agosto que Escupe Fuego, y a mi me tocó hacerlo además participando en el gran reto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pensé que sería una actividad que iba a durar solo unos minutos al terminar el concierto de The Subways pero la perseguida figura humana formando el logo de los ODS, y la fotografía aérea que la plasmó para la historia, no se materializaron hasta ya comenzado el concierto de un Angel Stanich (y banda) que han cosechado un clamoroso éxito desde la edición de su disco “Antigua y Barbuda”, con el que no han parado de girar por toda España plantando en cada escenario la bandera del país antillano, al igual que han hecho hoy en el principal del Sonorama.

Mátame Camión porque debo ser un Señor muy Tosco (o directamente muy mayor, que cojones, que los años pesan) porque el directo de esta Angel Stanich Band no me añade nada a lo que ya recibo en el disco y que vive más de lo hilarante de las letras que de la música que las envuelve. La única mejora con respecto a las veces anteriores que he visto a Stanich es que ahora -y mas con este sonidazo- le pillo todas las letras que, como he apuntado, para mi son lo mejor de la experiencia “barbuda”.

No faltaron Mezcalito, Hula Hula, y otros de sus habituales y divertidos disparates en un setlist que enlazaba al final Carbura! con Metralleta Joe y Mátame Camión y que antes de empezar la trilogía nos anticipaba que iba a sonar una sintonía sorpresa al final en homenaje al “gran caído del cartel de esta edición del Sonorama”, pero fue solo después de terminar Mátame Camión, y de que Angel se lanzase a nadar en medio del público, que descubrimos que se refería a un Julio Iglesias, que comenzó a sonar por la megafonía con el “me va, me va, me va, me va,..”. Una broma final que se mantuvo solo durante unos breves segundos.

Aclarado pues el enigma del caído al que se refería Stanich, hay que aclarar también que el supuesto drone que nos tenía pendientes del cielo nunca llegó y que inspirados por la tecnología española de la que orgullosamente hacía gala El Milagro de P Tinto, la foto se sacó desde la cesta de una grúa telescópica que estaba aparcada junto al escenario principal.

Vista aérea del escenario principal durante la actuación de Angel Stanich

L.A.

Solo hay dos bandas nacionales con las que nunca me he preguntado porque coño no cantan en castellano. A una la vi, y disfruté, ayer y es Neuman, y la otra es L.A. y es parte del sabroso menú de hoy.

Y no me lo pregunto porque todo encaja a la perfección, como la palanca de cambios en la transmisión, sin chirriar mueven todo el conjunto. L.A. es un caso raro de banda que nunca me he preocupado de ir expresamente a ver, pero que siempre meto en mi ruta cuando les tengo en un cartel. No son de los que me ponen en la carretera sino de los que me amortizan el viaje, porque les sumo con la certeza de que Luis Alberto Segura y su banda no me van a defraudar nunca en directo.

La única duda que me plantean es si en el hipotético caso de que un día decidiese cambiar la forma en que ahora tengo organizados mis vinilos les seguiría dejando en la “L” con los nacionales o si les pasaría a la “L” con los de americana.

Y aunque tengo mis preferidas como “Outsider”, “Ordinary Líes”, “Pictures on the wall”, “Elisabeth”, “Love comes around”,… tampoco me siento decepcionado cuando alguna de ellas no entra en un setlist porque la sustituta no me va a decepcionar. Como hoy, que los estaba escuchando dejándome llevar y con tal falta de preocupación que no he tomado ni una puta nota.

“Oh, Why?”
– Porque soy el puto “King de l@s bestias”
– Pues vaya bajón.
– No hay problema, ahora me pincho el “Live at Low” para ponerme High.

LAPIDO

Este fue el momento puñetero del día, un solape muy cabrón y doloroso. ¿Me dejo arrastrar por la inercia brutal de hoy entre el principal y el segundo y me quedo al concierto de Nada Surf o salto al hiperespacio y aterrizo en el asteroide rebelde para ver a José Ignacio Lapido? No puedo dejar totalmente abandonado hoy al escenario 3 que tantas veces me ha salvado la vida, con suerte llegaré a las últimas de Nada Surf.

Putadón doble, desconozco la razón pero cuando llego siguen probando sonido y no empiezan hasta las 22:10h. En otras ocasiones podría no tener importancia pero son 10 minutos que me pierdo del final de Nada Surf.

Recordó Lapido que no venía desde 2011, año en el que abrió el sábado el principal, pasando intencionadamente de su visita hace 2 años con Los Cero y su Maniobra de Resurrección encabezando el principal.

Esto fue lo que les dio tiempo a tocar hasta que les avisaron de que tenían que cortar. Jose Ignacio se lamentaba y nosotros más aún, pero si te extiendes 10 minutos más de lo debido probando sonido esto es lo que te puede acabar pasando y, aún con lo perdido fue posiblemente el set más largo que resonó en el escenario 3 este año.

Nuestro trabajo
Luz de ciudades en llamas
Lo creas o no
La antesala del dolor
¡Cuidado!
Lo que llega y se nos va
La versión oficial
Noticias del infierno
Cuando por fin

Un buen concierto de rock and roll clásico, a veces más stoniano y otras más “americana” de una banda en plena forma en el que casi la mitad de las selecciones corresponden a su último álbum “El alma dormida”, incluida “La versión oficial” para la que cogió la acústica, pero que no se olvidó de pelotazos de toda la vida como “La antesala del dolor” de En Otro Tiempo, Otro Lugar o la fantástica “Luz de ciudades en llamas” del EP homónimo de 2001.

¡Cuidado! Algo suena raro y nadie sabe que es.

MORCHEEBA

Enorme sorpresa encontrarnos a unos Morcheeba renacidos, mucho mas cercanos al r´n´b que a la electrónica, con una importante presencia y peso de guitarras y teclados sin procesar en un show que comenzó con “Never Undo”, precisamente la canción que también abre su nuevo álbum “Blaze Away”.

Magnética presencia la de Skye Edwards cuya figura parece flotar sobre el escenario mientras te envuelve con el terciopelo de su voz. Anuncia Friction, un clásico de Big Claim su segundo álbum, publicado aún sin finalizar el siglo pasado pero que suena renovado pasado por el filtro actual, siguen con Otherwise de Charango para volver a retomar el segundo álbum con The Sea al que siguió uno de los temas que les puso en el mapa, Trigger Hippy, y después una versión de It´s Summertime, también del nuevo, con profusión de guitarras.

Tras preguntar Skye Edwards a la peña si está lista para bailar se lanzan con una versión del Let’s Dance de David Bowie, a la que sigue un Blindfold que contó con el contrapunto de la participación del público y que daba paso al rush final que se abría con Let Me See y se cerraba en todo lo alto con su tema más popular “Roma no se construyó en un día”.

Un concierto que ha encajado mucho mejor de lo que yo esperaba en el fluir de una programación de tono rockero y que ha resultado un aperitivo perfecto para el plato fuerte de la noche que entra al relevo en el escenario de enfrente. Cuando hay calidad no hay problema en adentrarse en estilos que se salen de tu zona de confort e incluso disfrutarlos.

LIAM GALLAGHER

Decía un arandino en el foro más rockero de este País al poco de acabar el concierto de Liam Gallagher: “A nivel nombres creo que ha sido uno de los días más memorables. Creo que a Ajenjo no le cabía un piñón por el culo de la emoción” y añadía “Ver a Liam en mi pueblo ha sido una de las cosas más emocionantes que recuerdo”.

Lo extraordinario de este concierto del menor de los Gallagher no era como resultase, sino el mero hecho de que se produjese, que una auténtica Rock and Roll Star mundial, la voz de una banda de la importancia y trascendencia de Oasis, se subiese a un escenario en el corazón de Castilla La Vieja, en un festival cuya nómina se nutre de bandas nacionales y cantando en castellano. Y que además lo hiciese en un momento en que su estrella brilla bien alto tras la salida de su álbum de debut en solitario el pasado invierno, y a la vez que en otros grandes festivales de todo el mundo (Lollapalooza, Sziget, Main Square, TRNSMT, Isle of Wight, Northside, Eurockéenes, Latitude, Les Vielles Charrues o el propio FIB), eso ya es para nota.

Y además no es para nada el caso de aquel que por tirarse el moco va y se gasta todo el presupuesto en un solo nombre y todo lo demás es calderilla. Es que lo han arropado con un cartel de lujo, hasta el punto de que puedes quitar al mismísimo Liam y sigue quedando un viernes que corta la respiración y, todo ello, manteniendo el equilibrio de importancia, peso y atractivo entre las bandas nacionales e internacionales del día.

Estoy muy cansado de ver a Liam en directo (que no in person, como hoy) en strqreamings de los festivales que he citado y alguno más y tengo que decir que no nos ha dado en Aranda menos que en esos otros festivales, bien de voz, una buena actitud y disposición, el set habitual y una banda de acompañamiento super profesional, que además en el Sonorama ha gozado de un sonido envidiable, me aventuraría a decir que ha sido el mejor sonido del que ha disfrutado Liam este año. Después de las primeras canciones me he ido a la parte mas alejada del escenario y era una gozada tal que me he quedado allí hasta el final.

Si a la buena actitud y predisposición de Liam y ese sonidazo le sumas que 2/3 del repertorio han sido clásicos de Oasis ¿Que más le puedes pedir?¿Que te toque Wonderwall dos veces? Ja ja, y es que la ha comenzado dos veces, porque ha abortado el arranque en la primera ocasión ya que alguien no había entrado a tiempo.

Un día histórico para el Sonorama y para todos los presentes que hemos tenido la fortuna de vivirlo.

  • Rock ‘n’ Roll Star
  • Morning Glory
  • Greedy Soul
  • Wall of Glass
  • Bold
  • For What It’s Worth
  • Bring It on Down
  • Come Back to Me
  • Whatever
  • Supersonic
  • Cigarettes & Alcohol
  • Wonderwall
  • Live Forever

VIVA SUECIA

Esto no va a ser nada objetivo porque desde aquel fantástico primer Mini LP en Clifford estos chavales me tienen totalmente ganado. Igual si no llego a ser un loco de los 10 pulgadas hubiese tardado en conocerlos y hubiese entrado en contacto con Viva Suecia cuando ya eran un secreto a voces. La primera vez que pude verlos en directo “Otros Principios Fundamentales” llevaba solo unos días en la calle y supe de inmediato que nunca más iba a tener la oportunidad de volver a verles en una sala pequeña. Lo tuve claro incluso antes de que ellos mismos se lo creyesen del todo y lo asumiesen como profesión y no como hobby.

No hace ni una semana que en 180 grados de Radio 3 Leyre Guerrero ponía el dedo en la llaga mientras presentaba “Amar el conflicto”, la versión no electrónica de “Todo lo que importa” que se incluyó como extra en la reedición ampliada del LP, mientras avanzaba los conciertos del Sonorama: “La aparente facilidad con la que Viva Suecia firman hits es admirable”. Es como si Rafa Val fuese paseando por Murcia y se tuviese que ir agachando a cada rato, “hostia, mirad lo que se me acaba de caer del bolsillo, vamos a grabarlo”.

Y Leyre hablaba de los hits, pero es que los discos de Viva Suecia no tienen relleno, puedes hacer el setlist por sorteo que te saldrá un concierto cojonudo. Tan bueno, sino mejor, que el que les obligue a seleccionar un horario limitado de festival. Es mucho lo que se queda fuera cada día y me estoy planteando pedir por escrito que me garanticen un mínimo de 75 minutos de concierto antes de comprar la entrada.

Y lo de esta noche en el escenario Castilla y León del Sonorama es una clara muestra de lo que digo, set de solo hits y hasta han tenido que eliminar sobre la marcha “Acabaremos muriendo en ello” para no salirse del horario.

Que se encontrasen en la situación de hoy, viendo desde el escenario gente hasta donde les alcanzaba la vista, era solo cuestión de tiempo, porque lo evidente no puede ocultarse ni ignorarse por siempre, y era ya un desperdicio sangrante tenerles tocando con gafas de sol cuando han venido adelantando por el arcén a tantos que reciben posiciones de privilegio por el mero hecho de llevar muchos años en circulación.

Emergentes, los cojones; la regla de los 3 últimos discos* les posiciona como banda absolutamente top en el panorama nacional y ya está sobradamente demostrado que tienen la solvencia y recursos necesarios para defender esos discos tirando abajo el teatro. La gente se merece disfrutar ya al completo de todos sus temazos y no solo de la increíble colección de hits que han descargado esta noche. Mientras escribo esto, y viviendo vidas paralelas a las de los murcianos, tengo en directo en otra pantalla uno más de los incendiarios conciertos de Wolf Alice, esta vez desde el Sziget de Budapest, ¿Que pasaría cuando les pusiesen en un buen horario con set de mas de una hora? Pues lo que está ocurriendo ante mis ojos ahora mismo, que lo están poniendo patas arriba. Y, a pesar de ello, algún cegato les hará volver a salir el próximo fin de semana con gafas de sol y set de 45 minutos porque son jóvenes y solo tienen “un par de discos”. Abran paso señores, sirvan esto fresco que de congelados ya podrán tirar en otro momento.

Y aún estaban Rafa, Carlos, Alberto y Jess bajando por la rampa del segundo escenario, con la imagen de ese gentío todavía en la retina, cuando justo enfrente, desde el escenario principal, surgía arrolladora la versión electrónica de ese fantástico “Todo Lo Que Importa”, que Viva Suecia grabó con Elyella DJs para su EP Lovers, y ponía a bailar a la ingente multitud que aún seguía en el recinto cuando estaban a punto de doblar la esquina las 4 de la madrugada.

Vaya viernes, casi no he podido pisar mi querido territorio rebelde, sacrificando a La Plata hasta dentro de 20 días en el EbroVisión, pero es que si te encuentras con un día en el que son los Subways los que abren los escenarios principales, es que ese día hay un cambio en el equilibrio de la fuerza, una anomalía cósmica que hay que saber aprovechar cuando se produce. Y hoy tuvimos la suerte de que no hubiese marisco en el menú y todos los platos han salido a tiempo, bien cocinados y bien servidos. Y hasta he tenido un par de horas de descompresión en las que he dejado pasar los conciertos de Milky Chance y La M.O.D.A., un poco por saturación y otro poco por falta de interés, pero sin nada que me hubiese impedido completar mi jornada con ellos.

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  • Para los que no conocen la regla de los 3 últimos discos, es una regla muy sencilla que sirve para medir el nivel real, el estado de forma, en que se encuentra una banda en cada momento. No mide toda una carrera, ni que puedas tocar un setlist de 5 horas lleno de éxitos, ni que de un single vendieses 7 millones de copias el siglo pasado, la renta histórica no cuenta, solo los 3 últimos discos. Y aunque en el caso de Viva Suecia la regla esté aplicada un tanto ventajosamente, porque sus dos primeros discos son Mini LPs, la regla les otorga esa bien ganada posición de privilegio.

Próxima escaramuza rebelde: “El jueves, con Bunbury y Lagartija Nick en el Sonorama, la noche fue toda magia”.
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Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.

Artículos

Mi sábado en el Sonorama, la contracrónica (desde el escenario tres en el asteroide rebelde)

Tenía previsto arrancar este sábado sonorámico con el concierto de Maga en el escenario Castilla y León, pero tuve una escaramuza con una patrulla de Stormtroopers entre Briviesca y Aranda que se prolongó más de lo previsto y acabé aterrizando en mi querido Escenario 3, el asteroide rebelde, justo cuando comenzaban a sonar Los Punsetes.

Mucho más concurrido de lo habitual, y más aún para esas horas, los que esperaban la descarga de los madrileños se extendían hasta bastante más atrás de la zona de la mesa de sonido. Mesa pilotada, por cierto, por el Comandante Nombela, que ha sido el encargado de dirigir hoy este primer ataque de la Escuadrilla Rebelde contra las Meganaves del Imperio y quien al final del concierto estaba mas solicitado que los propios Punsetes. Y es que el Sonorama debería plantearse ponerle una oficina oficial a Carlos Hernández en el recinto porque la mitad de las bandas habituales del festival son miembros de su tripulación y a los que aún no ha producido, o llevado su sonido, hacen cola impacientes para que les grabe, produzca, les enseñe su espada láser o simplemente para saludarle. Un fenómeno.

Pues nada, “que le den por culo a tus amigos”, o a quien tengas al lado, porque empiezan Los Punsetes y toca aparcar todo lo demás. Sobre el escenario una Ariadna estática e impasible el ademán, marca de la casa, como ya nos tiene acostumbrados y es seña de identidad de la banda junto a su atuendo estrafalario, que esta vez era un vestido retro de bebé con cofia incluida y hasta podías imaginártela recostada en un carrito de bebé “de familia bien” de la postguerra, de aquellos con ruedas altas y capota a juego con el vestido de su ocupante, con la chacha paseándola por El Retiro.

Sin tregua siguieron disparando ráfagas letales: Mabuse, Alférez Provisional, Tráfico de órganos de Iglesia, Dos Policías, Dinero, Camino… hasta que alguien les pidió su Opinión de Mierda y decidieron escudarse tras un Arsenal de Excusas. Tu Puto Grupo, Me Gusta Que Me Pegues, Maricas y ¡Viva! cerraron el set. Van como una máquina, enlazando una con otra, sin respiro, todas estas ráfagas de sarcasmo. Lo hacen siempre, pero mas razón aún disponiendo de un tiempo tan limitado. Y se agradece porque la energía, y sobre todo el tiempo, que otros invierten en decir sandeces, obviedades, agradecimientos y saludos a la familia, Los Punsetes se lo ahorran para dar cabida a mas canciones e himnos que completen su show.

El Sonorama recibía este año a Los Punsetes presentando su 5º disco, “¡Viva!” publicado el pasado año, pero a su vez coincidiendo con la reedición durante el último RSD de su buscadísimo y tempranamente agotado LP de debut del que rescataron en Aranda “Maricas” y “Dos Policías”.

JOSELE SANTIAGO

Lo de Izal ni lo entiendo, ni quiero entenderlo, así que mejor no me preguntéis. Ya la primera vez que les vi en directo me resultaron repelentes y me parecieron una mala copia de Vetusta Morla aderezada con toques de Danza Invisible. Desde aquel día les evito, y no es cosa fácil porque son omnipresentes y les siguen legiones de fieles. Y que las entradas de día del sábado fuesen las primeras en agotarse y el llenazo que presentaba el escenario principal da buena muestra de que son un fenómeno fans mas propio del mainstream comercial que de este mundo indie que abandera el Sonorama.

Así que en mi pavorosa huida de “estos fenómenos” vuelvo a encontrar cobijo en el escenario tres donde estaba Josele Santiago, retomada su carrera en solitario tras la revuelta enemiga que también pasó por el Sonorama en 2012 y que tuvo un último espasmo el Día de la Música en la Plaza de Callao de Madrid patrocinado por la Fnac. Y además se presentaba en el festival con un excelente álbum bajo el brazo, “Transilvania”, cargado de postales y retratos.

Un Josele ya muy de vuelta de todo se presentó con formación de dos guitarras, teclados, bajista y batería y comenzó a desgranar su particular visión irónica de la vida con “Prestao” de su reciente y celebrado LP “Transilvania”, tras la cual su inconfundible voz, rasgada y profunda, nos regaló un consejo, “que a nadie se le ocurra pensar por su cuenta que para eso ya tenemos líderes y a Netflix” y se arrancó con “Pensando… no se llega a ná”. Siguieron “Fractales” y “El lobo” y con su habitual mordacidad e ironía introdujo “Como reír” sobre el peloteo y reírle las gracias al jefe y con ella arrancó una tacada de 3 canciones más de “Transilvania”, a la que siguieron “Un Guardia Civil” (Canción carcelaria, subgénero patrio de la institución apuntó en la intro) y “El Bosque”. Apremiado por el reloj tuvo que despedirse con “Baila el viento” y cerrar con “Olé Papá” de su primer disco en solitario “Las Golondrinas Etcétera”.

Tenía muchas ganas de ver a Josele en solitario, en una clave muy diferente a su trabajo en Los Enemigos y esa ha sido otra de las deudas que me he pagado a mi mismo en esta edición del Sonorama

TEXXCOCO

Para ayudarnos a lidiar con la, no por anunciada menos temida, invasión de las masas del imperio recibimos en el asteroide rebelde a una aguerrida escuadrilla de jóvenes pilotos canarios, Texxcoco, que curiosamente han seguido el mismo camino que Viva Suecia, publicando su primer Mini LP en ese auténtico semillero de talento emergente que está resultando Clifford Records, para luego fichar por Subterfuge, donde han publicado este año su LP “Disorder”.

Se me colocó al lado otro refugiado (y este además “divorciado” porque su mujer le había abandonado esta noche para pasar a engrosar las huestes de Imperio que abarrotaban el escenario principal) y antes de que acabase “Lucifernando”, sin conocer de nada a la banda y tras haber oído únicamente completo el “No Control” de apertura me suelta a bocajarro “que cañeros, muy noventeros, me recuerdan a Nirvana, El batería tiene un punto Dave Grohl con esa melena”. El tío resultó ser un fan de Iron Maiden y Metallica, pero no andaba desencaminado, y los dos seguimos disfrutando de la descarga “espídica” de garaje rabioso que continuaba imparable en el escenario.

En píldoras de 2 y 3 minutos fueron cayendo uno tras otro hasta 10 temas de los 12 que incluye “Disorder” entre las que intercalaron “Green Stranger” del EP “Blu” y “Sunset Eyes” del citado Mini LP de Clifford “Psychonaut”, y en un set que cerraron con “The Other”, la única que giraba a bajas revoluciones era “Velvet Love”.

Tengo que decir que en directo me han resultado mucho más interesantes y atractivos que en disco, la intensidad del concierto no decae en ningún momento y por mi cabeza pasaron bandas británicas de lo que muchos llaman postpunk pero que para mi siempre han sido la segunda oleada punk que surgió tras la original del 77, pero en el caso de Texxcoco armados con unas guitarras más sucias y garajeras, de ahí que mi compañero ocasional apuntase rápidamente hacia el grunge nada mas comenzar el concierto.

LOS NASTYS

Mi última misión de la noche (y del festival) en el asteroide rebelde era recibir a una cuadrilla de auténticos guerrilleros, fajados en mil escaramuzas sorpresa contra el enemigo en las que invariablemente han diezmando y puesto en retirada batallones enteros de la guardia imperial. Garaje alegre y divertido, pero tienen mucho peligro, me advertía una nota al margen en el parte de la misión.

“Somos Bon Jovi y vamos a tocar unos temas que ya conocéis todos vosotros”. Ya me están tomado el pelo nada más empezar. Igual les tengo que recordar que hace ya casi 40 años que Siniestro Total se presentaba en Madrid al grito de “Buenas noches, Santander, somos los Ramones”.

Esto resulta mas divertido de lo que esperaba. En efecto, la nota tenía razón, son peligrosos, una panda de gamberros desbocados que antes de que te des cuenta te han liado en su trama fiestera. Mas que trama, que suena a planificado, lo de los Nastys es un barullo, algo descontrolado, anárquico y caótico. Me estoy imaginando a mi abuela mirándoles de arriba a abajo y soltando aquello de “ojito que estos son unos piezas”.

Y tanto que si lo son, se montan una buena fiesta en el escenario y gamberrean y vacilan todo lo que les da la gana, dejándote la sensación de que has caído en medio de un guateque con los amiguetes de su barrio. Entre el breve repertorio que pudieron encajar en esos 35 escuetos minutos pudimos distinguir principalmente canciones de su nuevo LP ”Música para el amor y la guerra” como Quiero ser Otro, Bla Bla, Bla, Malditos al Nacer, Baby, Es Tiempo de Cambiar, … para terminar con Veneno de Serpiente, no sin que antes Luis nos regalase un striptease que comenzó como un amago pero en el que terminó, sin ningún atisbo de pudor, cantando más de media canción con los pantalones abajo para luego aconsejarnos de cachondeo que no se lo contásemos a nuestros padres. Menos mal que no les enseñó la polla en el escenario principal a las fans de Dorian e Izal, porque en ese caso ya hubiese aparecido en la sección de escándalos de la prensa bienpensante y no como un episodio divertido en un blog del asteroide rebelde como este.

VINTAGE TROUBLE

Ya solo quedaba una casilla que marcar en mi agenda del día, los californianos Vintage Trouble en el principal iban a ser mi despedida de este Sonorama Ribera. Todo un acierto contar con la banda de Ty Taylor para cerrar en alto una edición sobresaliente en la que el festival se despedía de su recinto actual.

Empezaron lanzando un grito de llamada para avisar a todos los desperdigados por el recinto que estaban allí y su show iba a empezar. “Sonoramaaaaaa, no puedo oíros” dijo Ty Taylor antes de lanzarse con “Run Like The River”. No puedo oiros, no puedo oiros, insistía animando a la gente a unirse a la fiesta coreando “Run Baby Run” hasta que hicieron directamente la transición a la tranquila “Doin’ What You Were Doin’”, tras la cual siguieron con “Strike Your Light” en la que Ty bajo a cantar desde en medio del público.

Siguieron con la preciosa e intensa “Another Man’s Words” (Dime porque creerías las palabras de otro hombre antes que las mías) con un Ty Taylor persistiendo en su empeño de que le hiciésemos los coros. Y tras esto subieron el tono con “Can’t Stop Rolling” sin cejar en los malabarismos y las directrices indicando como debía moverse el público e invitándole a saltar cuando se acercaba el climax final del tema.

El concierto iba genial y el público estaba entregado, yo incluido, pero a la vez estaba muerto tras tres días tan intensos, así que cuando acabó “Crystal Clarity” volví a la sala de prensa para recoger mis bártulos y saludé por última vez al tío de seguridad que tantas veces me ha dado paso a esa zona reservada y que es sin duda quien más veces ha visto mi careto durante los tres últimos días.

Cuando me despedía de Aranda contento por lo disfrutado y satisfecho por haber podido esquivar en el asteroide rebelde a la guardia imperial y ya apunto de coger la A-1 hacia el norte me cayó un último e inesperado souvenir de esta edición del Sonorama, ni más ni menos que una boquilla de plástico que tuve que insertar, antes de soplar, en el alcoholímetro que amablemente me tendió un Guardia Civil. Después de haber sobrevivido a la amenaza del Imperio no podía caer aquí. Continue, caballero.

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Que si, que si, que ya me he dado cuenta de que he comenzado por el último día. No es un error, ni un despiste, es que estas crónicas van a ir en retroceso, como la libertad de expresión en este País.

Próxima escaramuza rebelde: “El viernes de los guiris en el Sonorama dispara las acciones de Viva Suecia”.
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Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.

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Tenemos almacenamiento para esta temporada – We got storage for this season

Muchas gracias a los que habéis colaborado con cualquier cantidad a cubrir los gastos del blog para un año más, incluido el disco duro de 5TB que almacenará los conciertos de esta temporada.

Cubiertas las necesidades básicas, cualquier nueva donación recibida se dedicarán a extender la vida del servidor.

Thank you very much to the people that have collaborated to cover the blog expenses for one more year, included the 5TB hard drive that will store all the new season shows.

With the basics covered any new donation will be addressed to extend the server life.

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Still didn´t got the Hard Drive – Aún no hemos conseguido el Disco Duro

We have the web server and the domain covered for this year but still need 30€ more to get a 4TB Hard Drive or 55€ for a 5TB Hard Drive. Without the extra storage space I will need to delete old files and I will be unable to replace them if they become corrupt or deleted by the server.

All the donations will help and will be welcome. You can help using the Paypal donation buttons in Euro or Dollar.

Thank you very much to the people that already have made a donation.





Tenemos el servidor y el dominio web garantizados por este año, pero aún se necesitan 30€ para poder comprar un Disco Duro de 4TB u 55€ para uno de 5TB. Sin ese espacio de almacenamiento extra me veré obligado a borrar archivos antiguos y será imposible reemplazarlos si alguno se corrompe o es borrado en el servidor.

Todas las donaciones ayudan y son bienvenidas. Puedes ayudar usando los botones de Paypal en Euros o Dólares.

Muchísimas gracias a los que ya habéis donado.





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Time to help for another year – Hora de ayudar para seguir un año más

Is time to guarantee the blog life for one more year. To guarantee another year of live shows and this time will be in two formats, DVD and MKV HD, because with the optic fiber the speed is not a problem anymore.

I would like too to get a new Hard Drive because along with more shows by festival the file size will be more than double sharing them in both formats, the usual DVD and the original HD files in MKV format chaptered.

All the donations will help and will be welcome. You can help using the Paypal donation buttons in Euro or Dollar.





Ha llegado el momento de garantizar la vida del blog por un año más. Garantizar otro año de conciertos y esta vez tanto en DVD como en MKV HD ahora que la velocidad de la fibra óptica lo permite.

Me gustaría, también, poder conseguir un nuevo disco duro porque además de que se van a poder subir más conciertos de cada festival ahora el tamaño de archivos a subir y guardar es más del doble al incluirse también los HD originales en formato MKV con capítulos.

Todas las donaciones ayudan y son bienvenidas. Puedes ayudar usando los botones de Paypal en Euros o Dólares.





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No “miento cuando digo que te hace falta espacio” (crónica del super sábado @sonoramaribera, sin anestesia #2)

No “miento cuando digo que te hace falta espacio” y algunas propuestas de soluciones para pequeñas cosas que irritan mucho a los “sonorámicos” (como nos llamó Jorge Martinez de los Ilegales).

Esta es la parte más cruda, Javier, la que no vas a leer en otro medio, ni el los oficiales que colaboran con el festival, ni en los que se van a limitar a las flores y el buenrollismo imperante para no molestar ni correr el riesgo de perder su acreditación para próximas ediciones… Y si este modesto blogger decide solicitar una acreditación de prensa el próximo año y se la negáis, para nada lo va a achacar a una reacción negativa a esta crítica que, como vais a poder leer, no solo pretende ser constructiva sino que aporta soluciones.

Mira, Javier, esto pensé enviártelo por privado, buscar tu dirección de correo y tal. Aunque lo que de verdad me hubiese gustado es decírtelo charlando con una copa de Ribera o un café en el Central (nunca se me olvida el primer día que entré allí hace más de 30 años y vi aquellas mesas de mármol sobre patas de máquina de coser, lo que ya no tengo tan claro es si quien me llevó fue Bolopo, el bajista de los Porkys, u Ovejero, el guitarra de los Tullidos, aunque estuve allí con los dos, historia del rock arandino). Pero al final pensé que mejor publicarlo aquí por si un día te apetecía pasar a leerlo y por si a alguno más le apetecía también leerlo y añadir sus propios comentarios. Esos mismos comentarios que algunos ya han escrito en _tuiter_ o _feisbuc_ pero que igual ya se ha tragado la tierra antes de que tu tengas ocasión de leerlos. Aquí no los va a devorar la urgencia de lo nuevo de las redes sociales.

Desconozco si desde dentro las cosas las veis de otra forma, pero aquí va como yo lo he vivido desde fuera, contado en crudo, sin anestesia, aunque se que puede doler.

Los registros y anillados de pulseras.

Es ridículo que tras 20 años no estéis haciendo esto en 3 puntos obvios:

  1. La Calle Isilla, en pleno corazón de Aranda (si, en esa misma caseta donde este año se entregaban los pasaportes o en un pequeño local alquilado o prestado solo para estos días). Ese sería el punto de bienvenida no solo para los que no vayan a alojarse en el Camping, sino también para los que lleguen por primera vez y no tengan ni idea de donde está el Camping, ni que tienen que hacer,.. y, por supuesto, para los que compran una entrada de día y quieren vivir una jornada completa del Sonorama comenzando con las actuaciones en los escenarios de las plazas, sin tener que preocuparse más que de disfrutar porque el problema de la acreditación y la pulsera ya lo han solucionado sin tener que desplazarse unos kilómetros o tener que estar pendiente de horarios. Si el local o la caseta en la Calle Isilla no es posible, no creo que sea descabellado que el Ayuntamiento os ceda durante esos días el uso compartido de la Oficina de Turismo en la Plaza Mayor. De verdad que me asombra que esto no esté funcionando así desde hace años.
  2. El Camping. Por favor, habéis tenido que esperar a que todo estuviese desbordado el jueves con colas de hasta hora y media en las que la gente tuiteaba su desesperación y su frustración por no estar ya dentro y estar perdiéndose uno o dos grupos de los que le interesaban mientras seguían atascados e impotentes. Era muy obvio, la casi totalidad de los que compran el abono aterrizan directamente allí, siempre habéis tenido gente allí en la caseta de información de la entrada. Una persona más, un terminal inalámbrico, las pulseras y según van llegando, o una vez que ya hayan plantado su tienda la primera tarea quitarse de encima el registro y el anillado de pulsera. ¿Porque tener que desplazarse al recinto y solo a partir de las 5 de la tarde?
  3. – Y la de la entrada del recinto del festival que siempre habéis tenido pero que además de verse desbordada en situaciones como la del jueves es que además está a varios kilómetros del pueblo, a un buen paseo desde el Camping y con un horario muy restringido.

Y un tema que va a ser recurrente en mis comentarios, con horarios bien visibles y que se cumplan. Si se pone que el centro, la caseta, o la oficina compartida con Turismo está abierta desde las 10h hasta 19h, quien llegue a las 10 se tiene que encontrar a alguien que le atienda, y en el camping lo mismo e igual en el recinto a las 17h.

Puede encontrarse varias veces en vuestra página web, o la App u otros servicios de información a los asistente la expresión “A partir de”. “A partir de” no es ninguna hora, es simplemente una puta incertidumbre de algo que pudiera ocurrir o no. La gente tiene que saber con certeza a que hora está abierto y a que hora no, No puede quedarse allí esperando hasta que a alguien le de la gana ir a abrir ese servicio, o marcharse y volver tiempo después a ver si hay mas suerte. No se puede jugar con el tiempo de la gente, eso también forma parte de la experiencia Sonorama y va a quedar archivado junto a los conciertos, las fiestas, las comidas, el pueblo, etc…

Nunca más un “A partir de” en ningún horario del Sonorama. Aún recuerdo hace 4 ediciones en el Camping, mas de una hora esperando con un montón de gente un autobús que nunca cogí y que era otro de esos servicios que comenzaban “A partir de”. Jamás he vuelto a intentar usar ese servicio de lanzadera entre el Camping y el centro de Aranda. Que te mamoneen más de una hora en una parada de autobús y que te acabes marchando sin saber si ese autobús acabará llegando o no, no es la mejor forma de empezar el día en un sitio al que has ido a disfrutar.

 Y si lo miráis de un modo pragmático y egoísta no solo afecta a la mala imagen, sino que cada hora que alguien pierde en una cola para entrar o registrarse o esperando a un autobús es una hora que no está disfrutando de Aranda, ni bebiendo en sus bares, ni comiendo en sus restaurantes, ni comprando en sus tiendas.

Apertura de puertas.

Volvemos al “A partir de”. INACEPTABLE. Si el primer grupo tiene como hora de comienzo las 19h, a esa hora ha tenido que poder acceder todo el que esté interesado, sean 4 fans de un tío que toca un arpa con un tenedor o las 10 mil crías que han ido solo para ver a IZAL. Si entre la hora de apertura y la hora del primer concierto no hay capacidad para absorber con seguridad la entrada de esas 10 mil crías, entonces es que la hora de apertura está mal programada y hay que cambiarla. Todo el que tenga un abono o una entrada de día tiene derecho a ver ese primer concierto de las 7 si le apetece, ergo los servicios de control de entrada (seguridad y revisión de pulseras) no pueden ser un obstáculo para que puedan entrar todos a tiempo. ¿Que no es materialmente posible? Eso es señal de que hay que adelantar la hora de apertura de puertas.

¿Que el retraso lo produce algún músico rezagado en las pruebas de sonido? Eso es mala gestión de los tiempos de pruebas, la solución no es retrasar la apertura sino de acortar y ser rigurosos con los horarios de pruebas establecidos. Todos tienen que empezar y acabar a las horas marcadas. Inaceptable no solo como razón sino como pretexto.

Lo del año pasado de La Frontera empezando media hora tarde y además sin público (que llegaba corriendo a lo lejos mientras les oía comenzar a tocar) es inaceptable y vergonzoso. Una hora tarde se abrieron las puertas. Una hora perdida de todos y cada uno de los que esperábamos para entrar. Media hora de retraso en todos los horarios del festival a partir de ese momento. A tomar por culo la información de la App, los planes y recorridos preparados cuidadosamente con antelación de forma individual o involucrando a grupos de amigos que ya no saben si van a encontrarse donde han quedado y a la hora que han quedado con los demás. En fin, otro bonito día que empieza al estilo Sonorama, que la aventura sea quien nos guíe.

Otra carencia muy importante es la de gente atendiendo las casetas de Sonos tras la apertura. ¿De que le sirve a la gente madrugar para conseguir moneda del festival sin tener que hacer colas después si resulta que solo hay un par de ellas abiertas y tiene que hacer cola igualmente? Y mientras esperas haciendo cola delante de la única caseta abierta ves como a su lado hay otras 7 que no están siendo atendidas por nadie. Abre todas desde el principio, no generes colas innecesarias, Una vez más, la gente que está esperando en una cola ni está disfrutando de los conciertos, ni está consumiendo, solo se está encabronando.

Los horarios de los conciertos son inamovibles.

Este blog atesora una buena parte de la historia del rock en directo del último decenio en todo el mundo (aparte de otros cosas más) buena parte en festivales. Y los seguimos en directo, de día o de noche, en Inglaterra, USA, Francia, Alemanía, Suiza,… si hay algo que se respeta a rajatabla en un festival son los horarios. Y al que no se ha ido a su hora le sacan del escenario como en los Oscars. Tienes 50 minutos y nosotros nos quedamos con 10 de tolerancia para imprevistos, y ya está, el reloj manda y puede verse bien grande en muchos de los escenarios, analógicos y digitales, pero todos los relojes dicen lo mismo “cuando yo marque la hora pasa el siguiente y punto”.

¿Que falla el sonido en el escenario de Dorian y al final solo han tocado 10 minutos? Pues lo siento mucho por ellos y sus fans, pero el concierto de Amaral empieza a la hora que estaba prevista en el otro escenario. Sin dudarlo, sin parches, sin ocurrencias, a golpe de reloj. Si la agenda se lo permite al grupo y tienes un hueco disponible en uno de los escenarios del pueblo a la mañana siguiente les recolocas allí, se lo anuncias oportunamente a sus fans y a otra cosa, la maquina debe seguir con el horario previsto, como si no hubiesen existido esos problemas de sonido. El único objetivo es tener disponible ese escenario para los siguientes, no que Dorian (o quien sea) pueda tocar unos minutos mas.

El Aforo.

Que más da, Javier, que nos digas que el número de entradas vendidas entra dentro lo que permite la ley y que se hace una estricta observancia y cumplimiento de la misma.

Si tienes problemas para desplazarte por el recinto es que hay demasiada gente. Si se producen atascos es que hay demasiada gente, si llegar a los baños, a las barras o a otro sitio se convierte en una carrera de obstáculos es que hay demasiada gente.

Y este año había demasiada gente, mucha más que la que las actuales instalaciones del festival pueden absorber. Si, ya se que habéis sacado la zona VIP a la calle y movido la zona Market donde los Bomberos, y se ha ganado espacio, Si, eso ya lo hemos visto todos, pero allí no podía moverse ni dios y no se trata ya de una situación de incomodidad física, sino de la percepción por parte de la gente de un peligro real, que además de estar ahí como amenaza es algo que no te hace estar a gusto ni disfrutar de los conciertos, ni las charlas con los amigos, ni los tragos en las barras. Y si este año había tanta gente con esa sensación de peligro es porque la saturación era real.

No limites la situación peligrosa al tiempo que ha durado el tapón que se ha formado en la calle de acceso y salida del festival durante la actuación de El Drogas, que ahí si que ha podido pasar algo, porque algunos se han visto impulsados a saltar la valla para salir de allí, pero es que los que han aguantado con paciencia a ver si la situación se desbloqueaba han visto como un “enajenado” en medio del tapón no podía ser controlado por sus amigos en su empeño por ostiar a alguien y los forcejeos han durado bastantes minutos haciendo que la gente retrocediese dentro del propio tapón formado y empujando mas y mas hacia dentro de la zona del escenario 3. Ahí ha podido pasar cualquier cosa, te lo aseguro, yo he estado atrapado en medio de ese tapón y he tenido que esperar hasta después de unos minutos después de que ha acabado el Drogas para empezar a ver que había un poco de movimiento de masas. Situación tensa y peligrosa que yo he vivido por más de media hora.

Y si te digo que no te limites a eso es porque hora y media antes en el concierto de Lori Meyers en el Principal no había un metro libre hasta casi pegar ya con la zona de los aseos. Yo aproveché entre los Berri y Lori Meyers para salir a por una chaqueta (que luego no hizo falta porque hizo una noche cojonuda) y al volver, con el concierto de Lori ya en marcha me resultó del todo imposible rebasar la zona de la barra de Ribera del Duero, eso era mitad de camino entre la torre de mesas de sonido y los baños, 3/4 mínimo de la superficie total, y aún había gente entre mi posición y los baños. Y desde ahi se oía mal y solo se veía la pantalla de la trasera de la torre de control. Un disparate. Si hasta me costó salir de allí para cruzar a la zona de espera del escenario de Los Ilegales. La barra central crea dos cuellos de botella muy estrechos para desplazarse entre el escenario principal y el secundario. Eso es algo que tenéis que cambiar, se desplaza un montón de gente a la vez de un escenario a otro y no puede ser que pueda hacerlo solo por dos ratoneras.

La normativa puede permitirte el aforo que tu digas, pero en cuanto la circulación ya no es fluida y la estancia se hace incómoda es que hemos sobrepasado el umbral del aforo idóneo y ahí es donde tienes que parar, ni un tío más, O se reduce el número de entradas a la venta o se aumenta sustancialmente el aforo.

Ya se que en Aranda no tenéis el Forum que parece que alguien lo diseñó especialmente para que diese cobijo a un mega festival como el Primavera Sound y el recinto es más impresionante que el propio festival mismo, pero no es a esos festivales monstruos donde tienes que mirar en tema de aforo y distribución de espacios, sino a cosas más asequibles tipo Azkena en el Parking de Mendizabala, esa es una buena referencia y te puedo asegurar que jamás he sentido allí el agobio y la inseguridad que el sábado viví en el Sonorama. Si en Aranda no hay otro espacio mayor que pueda adaptarse bien a las necesidades de aforo del festival solo queda hacer una drástica limitación del aforo para seguir en el espacio actual. Eso es así, no hay ni que pensarlo ni estudiarlo ni nada de nada. O eso o mandáis a la mierda el trabajo de 20 años y puede que con algún susto o desgracia seria de por medio.

 No quiero ser agorero ni adivino, pero estoy seguro de que muchos de los allí presentes se han planteado seriamente dejar de ir al festival en próximas ediciones porque se han sentido incómodos o en peligro a causa de la masificación de este año.

 La Plaza del Trigo os estaba hablando a gritos estos últimos años y no la habéis escuchado. Bueno, si que la habéis escuchado pero no la habéis entendido. Os estaba gritando que allí había demasiada gente, que nadie podía subir ni bajar, ni entrar ni salir por los aliviaderos laterales. Que eran muchísimos los que allí estaban atrapados por un tapón increíble.

Y este año, con buen criterio, habéis decidido aliviar un poco a la Plaza del Trigo repartiendo escenarios con conciertos interesante por toda la ciudad. Muy bien. Pero habéis olvidado una cosa y es que la Plaza del Trigo no es solo la Plaza del Trigo sino que es el reflejo de todo el Sonorama y si la Plaza del Trigo os estaba gritando que estaba saturada de gente es que el festival os estaba gritando que estaba saturado de gente y vosotros habéis aliviado un poco a la Plaza del Trigo pero no al festival y eso se comprobó el sábado de forma que es imposible ignorar o tapar con pretextos.

Si nosotros lo vemos, ¿Porque vosotros, que se supone que estáis encima de todo no lo veis? No hace ni 4 años la Plaza del Trigo era una gozada, te veías el grupo de las 12, mientras se preparaba el grupo de la 1 bajabas unos metros y veias una banda tocando encima del autobús o “te colabas” a un acústico en el Pub al lado del Central en la Plaza de la Sal. Vuelta al Trigo, un par de canciones, estos tíos no me molan a ver que hay de nuevo en la Plaza de la Sal. Y así toda la mañana. Subías y bajabas con tráfico pero sin tropezar con nadie. Eso ya es imposible estos últimos años. Ahora como un tío que esté ahí en medio de la tostada le apriete la vejiga y tenga que salir a mear se arriesga a dos cosas: la menos mala es que no pueda volver a entrar y tenga que quedar con sus amigos para dentro de un par de horas y la peor es que no consiga salir de allí de ninguna manera y se mee encima. Suena a coña, pero es que son las dos opciones mas probables. No se si este año con los nuevos escenarios se ha conseguido aliviar la situación en la Plaza del Trigo, pero no he tenido ningún interés en acercarme por allí en horas de concierto.

La Plaza del Trigo podría morir de éxito y convertirse en algo indeseable, para mi ya ha perdido todo su atractivo y la veo como zona de guerra, arrasada por bailongos y fiesteros con sus pistolas de agua, totalmente perdida para los que de verdad nos gusta la música.

El Aforo II. Sacando espacio de donde sea.

Como este año habéis sacado la Zona VIP a la calle la gente tiene que acceder por la siguiente y dar un rodeo suplementario. Llegando además por una acera con el suelo levantado o simplemente inexistente y lleno de polvo. Por ahí tiene que pasar todo el mundo. Mala imagen del festi y la ciudad. Y un contratiempo añadido para los asistentes.

Aprovechando la calle, ahora cortada, sin estorbar a los bomberos se podría convertir esa calle en el nuevo acceso al recinto con solo modificar la estructura inferior de la zona VIP que se convertiría así en la puerta de entrada desembocando a la gente hacia la derecha para no meterles directamente en el corazón de los conciertos del Principal.

Esto acortaría en mas de medio kilómetro la travesía real actual entre el camping y el recinto. (Por favor, quitad ya del folleto eso de los 200 mts del camping al recinto porque el trayecto real que tiene que hacer la gente hasta que está dentro sobrepasa el kilómetro de largo.)

Si fuese posible hacer la entrada por ahí (calle de los Bomberos y los bajos del Palco VIP) se ganarían muchísimos metros que ahora ocupa la larga calle de entrada, incluido el recodo que pasa junto al escenario 3, ese tramo ya no sería zona de paso sino terreno añadido a ese escenario. Se gana terreno y se acabó la posibilidad de un potencial tapón porque ya no sería zona de entrada y salida. Y no solo se puede ganar ese terreno a lo ancho para ese escenario, también se puede ganar fondo porque las barras que están en frente del escenario se podrían desplazar a una posición perpendicular hasta llegar a la esquina donde dobla ahora la calle de acceso, ahí habría sitio de sobra para reubicarlas.

Quizás sea costoso rediseñar y reconstruir esos bajos del Palco VIP para convertirlo en puerta de acceso pero aportarían mas espacio al escenario 3, evitarían tapones como el vívido el sábado y casi convertiría en verdad lo de los 200 mts de distancia del camping a la entrada. ¿Es viable? Vosotros lo tendréis que estudiar.

Los Sonos, y el crédito sobrante.

Este es un asunto que tiene a todo el mundo quemado. He oído y leído barbaridades. Con y sin fundamento, pero siempre cargadas de indignación.

A mi me parece super fácil acabar con ese problema sin tener que cambiar el sistema y sin tener que tocar el acuerdo de patrocinio de Tuenti. Eso si, ese acuerdo de Sonos por Megas seguirá siendo útil solo para los usuarios de Tuenti, para los demás tienes que ofrecer otras soluciones y no es tan complicado.

El principal patrocinador es Ribera del Duero, vamos a dar un paso más en la promoción de los caldos. De forma rotativa cada año, por sorteo o por designación del Consejo Regulador, se meten en la lista de intercambio por Sonos sobrantes 2 botellas de 4 bodegas, cada una un cosechero y un crianza (pongamos que pudieran ser 5, 6, 7 y 8€ los cosechereos y 15, 16, 18 y 20€ los crianzas disponibles cada año para este “Vino por Sonos”`

Buscar moneda fraccionaria que permita cuadrar el total de los restos que disponga cada usuario o para los que tengan pocos Sonos de resto no es nada complicado:

  • – Chapitas: coleccionables, una nueva por año para que la gente le apetezca llevárselas como recuerdo. Para arrancar el primer año se hace una serie de 6, por ejemplo, con diferentes motivos de este 20 aniversario que hemos pasado y se canjean individualmente por 1 Sono o el pack de 6 por 5 Sonos. Ya tenemos la moneda fraccionaria mas pequeña.
  • – Postales: similar a lo planteado con las chapas, se puede empezar con una tirada de las caricaturas que ya estaban disponibles en láminas este año, pero como postal y sin el sobrecoste de convertirlo en una tirada limitada. Segunda alternativa de moneda fraccionaria.
  • – Posters del cartel del festival, uno nuevo cada año para que la gente se lo lleve de recuerdo.
  • – Las camisetas, que ya las tenéis y es lo único – que manda huevos – que no se podía comprar con Sonos.
  • – CDs recopilatorios con los artistas de cada edición, uno por año

Y así lo que se os ocurra sin que sean historias raras, vino + recuerdos del Sonorama.

Otra opción es un Banco de Sonos. El que no quiera intercambiar sus Sonos por Megas, vino, o recuerdos del Sonorama puede guardarlos en el Banco de Sonos para volver a recargarlos en su nueva pulsera en los festivales de años posteriores.

La App.

¿En serio que pensáis que se puede publicar la App el mismo día 9 que comienza el festival? Eso es que para vosotros es una cosa molona que hay que tener pero que realmente os la suda.

  • – No ha sufrido ninguna mejora en su interface desde que me la descargue por primera vez.
  • – No hay manera posible de que veas visualmente si tienes solapes entre grupos que te interesan
  • – Te deja enviar una info a tuiter o feisbuc pero no añadirla a tu calendario ni te crea alertas sonoras o vibratorias o de mensajes. Osea pensada para la propaganda pero no para ser útil al usuario.
  • – Te muestra el mapa de un evento o un escenario pero no te ofrece un botón que ponga “llévame hasta allí”, algo que tenía que tener implementado si o si y que es aún mas necesario con la eclosión de todos los escenarios nuevos
  • – No la actualizais durante el festival para informar a los usuarios de cambios que se van produciendo sobre la marcha. Si ahora mismo vas a la agenda del sábado y miras las 12h en Sta Catalina sigue poniendo “Artista Sorpresa” cuando el mismo viernes que comunicásteis que se trataba de Rufus T. Firefly ya se tendría que haber actualizado esa información. Joder, para eso es útil la App porque permite que todos puedan tener en todo momento la información actualizada.

No sigo, pero se nota que no os la tomáis en serio y despreciais su potencial. Mi recomendación es que os metáis en la App Store os bajéis las de todos los festis interesantes del mundo y las sometáis al tercer grado y os quedéis con lo mejor de los interfaces, lo mejor de la información y servicios y, además de rediseñar la vuestra la publiquéis con tiempo y la alimentéis durante el festival con las novedades, noticias, alertas, sorpresas, etc que se vayan produciendo.

¿Qué pasa con los discos?¿Porque es casi imposible comprar un disco en el festival?¿Esto iba de música, no?

Antes había casetas con tiendas de discos en el Market, desde hace 3 años nada, solo la tienda oficial que tiene en un rinconcito una cantidad irrisoria de vinilos y unos pocos CDs.

Ya se que son muchos grupos y muchas discográficas y que no se puede tener una caseta para cada uno, pero, joder, de eso a lo de ahora que es cero o peor… no les ayudáis a vender discos.

Mi propuesta es bien sencilla y no cuesta una mierda ponerla en práctica. Sería esto:

  • – 3 casetas pequeñas, juntas, cada una con el nombre de uno de los 3 escenarios.
  • – Cada grupo decide si usa o no este servicio, no es obligatorio, si lo va a utilizar el grupo avisa al público al terminar su actuación
  • – Cada grupo tiene el uso de su caseta desde que termina su actuación hasta que termina la actuación del siguiente grupo en ese escenario
  • – El grupo usa su caseta igual que la mesa del marchan de sus conciertos, para vender discos o firmar a los fans o lo que quieran, cobrando en moneda de curso legal y funcionando como en cualquiera de sus conciertos
  • – Terminado el plazo que les corresponde el grupo que quiera pude llevar, si quiere, sus discos a la tienda oficial para que se vendan allí según los precios y condiciones que tengan pactadas.

A la hoguera con ella.

Y voy a terminar con asuntos más banales. La “falla” del Principal, ¡Que espanto! y solo podías dejar de verla si te metías en las primeras filas. Y por si fuera poco Baco cuenta con iluminación y animación de los ojos.

Algunos grupos se habrán preguntado que coño pasaría ahí abajo cuando de repente la gente se ponía a gritar sin tener nada que ver con lo que estaba sonando en el escenario. Pues que iluminaban la falla y empezaban a mover los ojos del engendro en medio de la actuación, eso pasaba.

Lo peor de todo es que ya tengo claro que ese engendro, que no pega ni con chocolate con el festival, ni le hace ningún favor a la imagen del patrocinador, Ribera del Duero, ha costado una pasta y tenéis pensado amortizarlo con su uso durante varios años con la única modificación de ir cambiando el numerito de las unidades cada nueva edición, Que pena y que horror seguir viendo eso ahí.

Sin embargo en el segundo escenario si que habéis realizado un cambio útil y que llevábamos esperando varios años, pantallas verticales -que hace tiempo que se vienen utilizando en festivales europeos y americanos- que permiten ver imágenes de cuerpo entero a tamaño grande y con gran detalle de los miembros del grupo mientras tocan o cantan. E implementar eso habrá costado una fracción que la puta falla.

Ves, Javier, he dedicado a escribir esto mas horas que a hacer cola en el Sonorama, pero la decisión ha sido mía, y lo he hecho aún sabiendo que puede que nunca lo leas y que si lo lees ignores todo cuanto aquí he escrito. Pero es mi tiempo y se lo regalo a quien me salga de los huevos y cuando me salga de los huevos. Lo que no puede ocurrir es que mi tiempo me lo chulee alguien por la puta cara en una cola que no se mueve a  pesar de que debería llevar media hora en marcha, o esperando frente a una taquilla que está cerrada porque quien debe atenderla puede aparecer –A partir de una hora– cuando le salga de las narices, o que te mareen de un lado para otro para anillarte una puñetera pulserita o que esperes a un autobús durante horas sin saber si ni siquiera el servicio prometido se ha puesto en marcha.

Todo es tiempo, pero cuando sentimos que no somos dueños de nuestro propio tiempo, eso es que alguno nos lo está robando y eso, robar el tiempo a la gente, es un lujo que no debieriais permitiros. Igual que no deberíais permitiros que mucha gente no esté disfrutando de las actuaciones porque se siente insegura en un recinto masificado.

Aquí la crónica del “Super Sábado” en el Sonorama

Artículos

Santiago Auserón no quiso reventar el @sonoramaribera (crónica del super sábado, sin anestesia)

La sombra se cansó de esperar a Rufus T. Firefly y se piró.

Los días anteriores ya había comentado en el _feisbuc_ del blog que el sábado por la mañana iba a ser una “maratón” y por la tarde un “iron man”, sin respiro, así de completo y exigente era el programa.

Puse rumbo a Aranda con Rufus T. Firefly, Viva Suecia y, el intruso, Ryan Adams como compañeros de viaje y antes de darme cuenta ya tenía en el bolsillo mi Pasaporte de ciudadano de **Sonorama Ribera Republic**, que amablemente me entregaron, a pesar de no tener aún la pulsera, en la caseta situada en el corazón del Sonorama, la Calle Isilla en el centro de Aranda. ¿Porqué no pude recoger allí también mi pulsera cuando era una opción obvia? Ya hablaré de ello en la segunda parte.

Sin pulsera, pero con pasaporte, me dirigí a la bodega de debajo del soportal de detrás del escenario en la Plaza del Trigo para cumplir con el ritual de todos los años de catar un riberita y el pincho de morcilla y chorizo con que nos obsequia el festival. Seguro que soy uno de los primeros que ha dado utilidad al pasaporte. “No tengo aún la pulsera, pero mi pasaporte dice que puedo moverme libremente por cada rincón de la Ribera del Duero”, el que controlaba el acceso se rió y me hizo un gesto indicándome que podía pasar.

Cumplido el ritual, me fui hasta el barrio de Sta. Catalina, donde habían instalado uno de los escenarios que debutaban este año, para ver a  Rufus T. Firefly  y a Second. No es que fuese una buena alternativa a la masificación de la Plaza del Trigo, es que con estas dos bandazas allí ni me preocupaba que tocasen por sorpresa los Rolling Stones en el Trigo.

Tanta prisa por llegar a tiempo y me chupé treinta y cinco minutos de prueba de sonido de los de Alcalá. Y se hace aún más largo cuando la sombra que te cobija también se ha aburrido de esperar y se ha largado a otra parte dejándote allí de pie bajo este sol implacable, tan castellano. Venga va, que empiezan. Pues no, “Victor, majete, te queremos mucho y nos encanta tu música, pero hay que ir a mear antes”.

Con 45 minutos de retraso y los vecinos (a falta de Protección Civil) aliviándonos con agua lanzada malamente desde los balcones pudimos disfrutar en directo de ese fantástico disco que es “Magnolia”. Hubo problemas con los anclajes de la batería, que se desmoronó un par de veces, pero la refrescante psicodelia que encierran fluyó a borbotones inundando una plaza que en esos momentos ya estaba totalmente abarrotada y que se extendió hasta ocupar la mitad de la calle perpendicular y los soportales de los bares de en frente e incluso parte de la callejita de escape lateral.

Percibí la esencia de la banda y me gustó, pero no tanto como lo que prometía el disco y yo soy un tío esencialmente de directos, este es un blog de música en directo, así que no me quedé completamente satisfecho. A ver si a final de mes en Miranda me borran totalmente esa sombra de la cabeza. Como aperitivo inesperado ha sido todo un regalo del Sonorama que el viernes anunció, por sorpresa, que ellos abrían este escenario el sábado.

Y llegó Second, a quienes presentó Javier Ajenjo, tanto para agradecer la presencia allí de una banda tan consagrada como para mostrar que el Sonorama se toma en serio esta expansión por la ciudad y que aquel no era un escenario menor para hacer bulto en el programa. Como si hiciese falta aclararlo con los dos bombonazos que albergaba esa mañana…

Pero ahí pasaron factura esos 45 minutos de retraso y tuve que sacrificar a Second (que ya les he visto varias veces) y, tras sus dos primeras canciones, salir volando hacia el Parque de la Isla donde está situado el escenario Charco y donde estaban a punto de comenzar los argentinos El Mató A Un Policía Motorizado, y a estos hacía 4 años que no les veía en directo.

Los argentinos arrancaron con 10 minutos de retraso y un sonido impresionante (en potencia y nitidez), algo que fue la norma en todos los escenarios a partir de aquí y que agradecemos tanto el público como los grupos. La última vez no les pillaba ni media, pero aquí la voz sonaba alta y clara para disfrute de los allí congregados. Aún no tengo el LP “La Síntesis O´Connor”, solo el single “El Tesoro”, que no tardó mucho en sonar , pero eso no me impidió comprobar que el peso de la primera parte de su show lo cargaron sobre el disco nuevo mientras que la parte final se centraron en temas fácilmente reconocibles pertenecientes a “La Dinastía Scorpio” y las recopilaciones de material antiguo publicadas por Limbo Starr en dos LPs y que fueron más ampliamente coreados (por conocidos) que los nuevos. Me gustó mucho el material nuevo y fue lo mejor de una mañana que se me chafó parcialmente por culpa de los retrasos. Seguro que más de uno tenía la misma hoja de ruta que yo y le pasó lo mismo. A veces somos muy ambiciosos haciendo planes y queremos apurarlo todo al minuto -puro ansia- y, zas, hostia en los morros y a rehacer la agenda sobre la marcha.

La tarta venía de Granada y me estaba vacilando

Mientras me mandaban del recinto al camping y del camping al recinto para conseguir la dichosa pulsera me comí el misterio de La Tarta ya que “alguien” probaba sonido con “Parte de lo que me debes”. “A veces pienso en lo estúpido que fui, las fuerzas que gasté, el tiempo que perdí.” Coño ni que “J” se hubiese inspirado en mis idas y venidas intentando que me anillasen la puñetera pulserita o que me estuviese viendo por algún canal de cámara indiscreta en YouTube y me estuviese vacilando en tiempo real con esas dos líneas. Mas que desvelar un misterio era despejar una duda, porque todo apuntaba en esa dirección desde que se publicó el cartel final (menos si tienes 15 años y eres mega fan de Izal, según se vio después).

Con la chorrada (y la parte que conlleva de mamoneo y ninguneo) me quedé sin saber si me perdí algo interesante en el escenario “Desperados” del camping, que era una parada que tenía programada, medio de relax y descubrimiento. Y no tenía porque haber sido así, pero eso queda para la parte final y para quien llegue hasta allí. igual que dejo lo de abrir las puertas solo un cuarto de hora antes de que comience el primer grupo programado (si hay suerte y no te pasa como a La Frontera el jueves del año pasado y te las abren media hora después de cuando estaba programada tu actuación, claro).

Viva Suecia a las 7 de la tarde, solo con los más madrugadores, da un poco de palo. Ya se que es el escenario principal y que aún para muchos es una banda nueva a pesar de haber publicado tres discos en solo tres años de existencia, pero es que tienen muchísimos números para ser el mejor disco indie del año (de hecho no tengo ninguna duda de que el sábado tocaron en Sonorama 4 de los mas destacados candidatos a disco del año: Rufus, El Mató, Viva Suecia y Los Planetas; gustos aparte son 4 discazos) y a falta de un cuatrimestre llevan ya firmados 50 bolazos, muchos de ellos con todo el papel vendido, no vamos a hacer la “azkenada” de darles bola cuando se jubilen ¿No?

Me encantan las salas pequeñas y les vi hace solo unos meses en una con capacidad para solo 120 personas (estuvo abarrotada, claro), pero es que con este sonidazo que teníamos este año “ni un pero” al escenario grande, quizás que  estén un poco menos dispersos, que no pasa nada por dejar espacio a los lados, que los metros cuadrados de escenario no hay que dividirlos en parcelas individuales, coño.

Piedad – El Nudo y La Esperanza – Los Años – Acabaremos muriendo en ello – Palos y Piedras – Mamá, te va a encantar – A Donde Ir – Permiso o Perdón – Bien por ti – Hemos ganado tiempo.

Estos no defraudan, arrancan fuerte desde la primera canción y tienen temazos de sobra en los 3 discos y, por eso precisamente, les voy a pegar una colleja (y luego vendrá otra). Chicos, 45 minutos, un festival te lleva gente que no ha ido expresamente a verte a ti, no les dejéis desconectarse, a saco de principio a final, una canción como “Mamá…” que habéis usado muchas veces de cierre baja mucho el tono (que no la calidad) y además detrás de “Acabaremos” que es meter dos canciones tranquilas seguidas en medio de un set tan corto, ya les tocaréis todo el repertorio cuando vayan -que repetirán- a un bolo exclusivamente vuestro, cuando ya sean unos conversos más. Ya se que no querréis desequilibrar mucho el reparto por discos, pero por ejemplo habiendo metido “¿Nos ponemos con esto?”  en su lugar no se produciría ese diente de sierra. Insisto que hablo de sets cortos como este con audiencias que se acercan a vosotros por primera vez.

Y la segunda colleja. Rafa, mata ese virus que te ha entrado este verano en los festivales, olvídate del sing-along de los cojones, déjalo para el karaoke, canta tú y CONTIGO todo el público que quiera, pero contigo. Es un anti climax de la hostia oír a un ralo coro de fans (si es que se les oye) cuando lo que has ido a oír es al cantante de una banda. No me lo podía callar, lo siento. Aparte de esto disfruté un montón de este madrugador y breve concierto. De hecho repito en la cervecera el mes que viene.

Un poco perdidillo andaba Jorge de La Habitación Roja en ese “A dónde ir” intercalando el “Guerra Fría” de Supersubmarina.

Mi indisimulada falta de fé (en los “ripiadores”)

Huyo de los ripiadores más que de los que se ponían a cantar jotas antiguamente en los bares de pueblo en cuanto se mamaban un poco. Y además adolecen de lo mismo, se creen que son buenos y solo dan vergüenza ajena (hay “excepciones” y “languis”, poco más; si hice hace poco un concierto de “la mala” fue porque no lo era tanto, aunque siga sin interesarme nada de lo que ocurra en la galaxia del “yo”, “yo”, “yo”,…) así que me ahorré el trauma y con mi total **falta de fé** en los ripiadores me fui, como muchos otros que había a mi alrededor, “de refugiado” al show de Aurora & The Betrayers (que aprovecho para anunciar que -oh, milagro- van a ser los afortunados en romper este miércoles un silencio que ya dura varios años en TVE para las bandas de rock nacionales -y las internacionales también, que cojones, que para estos solo es música culta la clásica, el jazz y el blues, aunque casualmente nos vayan a “regalar” a los Pretenders este jueves-, con la emisión de su concierto en el Imagina Funk. Hablo de un concierto completo, no de sesiones de media hora de Radio 3, que no me he vuelto a caer de la moto y ni me he golpeado la cabeza.)

Yo creo que Aurora se dio cuenta de que allí había mucho despistado (que no, Aurora, que he puesto refugiado por algo) y a mitad del show hizo un amago de terminar para ver como reaccionaba aquella audiencia. Y es normal, porque ¿Qué hacíamos tanto cabrón/a sentados en un concierto de Funk?¿Leer el twitter, consultar las acciones de Apple en el NASDAQ, intentar descifrar en la App quien tocaba después, imitar a Manquiña llamando a Carmiña? Yo canto el mea culpa, intentaré expiar mi pecado poniendo mucho cariño al hacer su DVD a ver si ayuda a que algunos más descubran su música. Mi excusa de mal queda sería que en ese momento ya llevaba 18 horas levantado, la media maratón de la pulsera, las excursiones a los barrios, el sol cayendo de plano,… pero no, fue un feo inmerecido e innecesario y puede que contagiásemos a otros. Me confieso aquí porque en las iglesias no entro ni de turista. 😉

“Esos demonios mallorquines”

Ignorar la importancia de Radio Futura en la historia de la música de este País, su legado e influencia en todo lo que vino después, debería tener capítulo propio en el Código Penal. Así que este retorno **eléctrico y con banda** de Santiago Auserón revisitando su carrera desde sus comienzos con Radio Futura (una auténtica mina de oro que siempre ha sido reacio a explotar), y posteriormente como Juan Perro, era la auténtica joya de esta edición de un Sonorama que ya venía cargado de grandísimas bandas. Vamos, lo nunca visto, y que muchos ya ni nos atrevíamos a soñar (medio a regañadientes en el bis de su concierto en el Kursaal de la gira del disco de versiones “Las Malas Lenguas” que publicó en 2006 junto a su hermano Luis, se soltó con un par de canciones de Radio Futura). Por supuesto que Auserón sigue tocando la mayoría de estos temas en sus conciertos, pero no en este formato que es el que vio nacer todos los grandes temas de Radio Futura, y no en un formato que nunca ha sido el de Juan Perro, eso es lo que hacía tan especial y único este concierto.

Y que además decida hacerlo con “esos demonios mallorquines” de Sexy Sadie (como el propio Santiago se refirió a ellos), otra banda icónica, ésta de los 90, es como que nos toque a todos los que amamos la música el billete de oro de Willy Wonka.

Puede que algunos tilden este acontecimiento como un acto de nostalgia, un viaje al pasado, desempolvar el album de fotos en casa de la abuela… sin darse cuenta de que las grandes canciones no solo forman parte del imaginario colectivo de una generación sino que están muy vivas cada vez que suenan, incluso toda la chavalada que no tiene ni puta idea de quien coño es Santiago Auserón y que, seguramente, ni se ha molestado en “googlearlo” al verlo en letras grandes en el cartel del Sonorama, todos esos que no se movieron del camping al recinto antes de las 10 de la noche (más del 60% del total de los que han comprado un abono del festival, apostaría), incluso esos, corean las canciones de Radio Futura cuando suenan en un bar, en la radio, o escapan a la calle desde la ventana abierta de un vecino. Así de grande es la huella de Santiago Auserón, que ni los que no saben ni quien es pueden escapar a ella tantos años después de dejarla impresa.

 Los que estábamos allí si que lo sabíamos y fue empezar a sonar Annabel Lee y ver como todo el mundo a tu alrededor entraba en éxtasis, no vi levitar a nadie, pero seguro que alguno/a recuperó un par de centímetros de altura y disfrutó hasta niveles que ya ni recordaba que existían.

Si Santiago tenía alguna duda la respuesta de la audiencia esa primera canción las despejó todas. Podría haber llegado a Aranda con un setlist solo de temas de Radio Futura y haber volado aquello en pedazos. Eso si, le habría hecho un flaco favor a Javier Ajenjo, que se habría apuntado el tanto -como ya ha hecho de todas formas, y merecido en lo que le corresponde- pero le habría jodido los retos de por vida. ¿Después de eso, qué? Tirarse al tren de Julio Iglesias no es un reto, es un suicidio y tiene su parada 20 andenes más allá del anden del Sonorama aparte de rodar sobre diferente ancho de vía. Eso por no contar con que no es ningún reto, a Julito le traen a España cada vez que alguien pone la pasta encima de la mesa y Santiago Auserón es la primera vez que acepta embarcarse en un proyecto como este.

Bueno, vuelvo de fantasilandia y especulaville al concierto. Ya sabíamos que el setlist iba a estar compuesto de canciones de toda la carrera de Santiago más algunos temas clásicos de la de Sexy Sadie, de alguno ya teníamos pistas (en vivo y en el archivo histórico de este blog) tras su paso por la celebración del 25 Aniversario de Subterfuge el Día de la Música de 2014 en el Matadero de Madrid.

Annabel Lee (RF)
A la media luna (JP)
La noche de Fuego (JP)
A cara o cruz (RF)
Negril (JP)
Escuela de calor (RF) Cantada junto a Jaime García Soriano
You know that´s the way I like it (SS)
Veneno en la piel (RF)
A scratch in my skin (SS)
Han caído los dos (RF)
Río negro (JP)
Paseo con la negra flor (RF) Cantada junto a Jaime García Soriano
Perro flaco (JP)
La estatua del jardín botánico (RF)

Este fue el setlist que desgranó el combo Auserón/Sexy Sadie a lo largo de los casi 70 minutos con los puntos álgidos obvios en los clásicos de Radio Futura y coronado como bis con una espectacular reinterpretación del primer single de la formación “auténtica” (post Música Moderna), una versión que probablemente Auserón ha trabajado con Sexy Sadie especialmente para este concierto y que se sale de los cánones clásicos del sonido Radio Futura que si que han mantenido en el resto de canciones de la banda interpretadas en este concierto. Para mi una muy grata sorpresa, tratar de encontrar por la red esta versión de “La Estatua del Jardín Botánico” para ver que os parece, os garantizo que merece la pena y que os va a sorprender.

Con la entrada amortizada, todo lo que venga a partir de ahora es gratis.

Berritxarrak habían tardado 18 años en llegar al Sonorama, como ellos mismos recordaron hace dos años, pero lo hicieron dando un puñetazo en la mesa, con más gente por metro cuadrado en el tercer escenario que el cabeza de cartel (Vetusta Morla) en el Principal. Para cualquier banda es un marrón que te programen a la misma hora que el cabeza de cartel, pero los Berri no es que aprobasen aquel examen sino que sacaron sobresaliente. Tanto que de unas declaraciones de Javier Ajenjo se dedujo de inmediato que iban a ser de la partida también en 2016, pero al final no se materializó y desconozco por qué.

Pero este año si, buena franja horaria y un escenario importante. Con la excepción de Dinero, que han frecuentando bastante el festival y Layabouts, me cuesta recordar bandas cañeras en el Sonorama. Pero hoy hemos tenido una muestra clara de que tienen su sitio y buena acogida como se ha visto con los propios Berri, Ilegales y El Drogas.

Este año a los Berri les he visto un poco mas soft, más “maqueaos” como si este escenario de campanillas les hubiese contagiado un poco mientras que lo de hace dos años era un poco más sucio y más cercano. Son solo sensaciones del momento. Y quizás también mi estado de ánimo este año con la masificación y demás, aunque ha sido justo después de acabar los Berri cuando han empezado a llegar las hordas del Camping y a poner aquello intransitable e irrespirable.

Mas gente que en Glastonbury.

Tras una escapada rápida al coche para pillar una chaqueta que luego no me hizo falta, porque hizo una noche cojonuda, me encontré al volver de nuevo a la entrada del festival con más peña fuera que la que había dejado dentro a punto de acceder al recinto y con la calle lateral escupiendo “non stop” una riada de gente. “Que mala idea haber salido ahora”, pensé, “me parece que no vuelvo a conseguir entrar ni en una hora”. Los cojones, ese mar humano entraba como si no hubiese puertas, ni controles ni hostias, aquello avanzaba como una plaga, solo el control de pulseras ralentizó un poco el avance, mínimamente. Pero ¿En que cabeza cabe que sea más exhaustivo el control de pulseras que el de seguridad?

Fluyendo en ese mar humano que avanzaba implacable acabé al fondo de la explanada del escenario principal que ya solo tenía unos pocos huecos en la zona más cercana a los aseos. Todo lleno, nunca he visto allí tanta gente, sin huecos para avanzar, solo encontré una vía en el lateral para adentrarme un poco hasta el mostrador de Ribera del Duero y me quedé allí medio aturdido con lo que estaba viendo mientras me tomaba un Ribera.

Los Lori ya habían comenzado, me llegaban los ecos de “Luces de León” y veía una cabeza gigante de Noni en la pantalla de la parte trasera de la torre de las mesas de mezclas, pero aquello me parecía un poco surrealista. Y allí seguí, de pie, al lado de una mesa alta, dándole al Ribera y escuchando a Lori Meyers como si estuviese trabajando en algo delante de mi Mac mientras escucho la radio. Por un buen rato la música dejó de fluir, me pareció que tenía problemas en el escenario y luego regreso de nuevo, “Emborracharme”, “Mi realidad”,… lo de siempre, estos tíos suelen ser una apuesta segura en los festis, pero ni me vuelven loco ni yo estaba para engancharme a ningún concierto en ese momento. ¿Que cojones está pasando aquí? Antes de irme se estaba de puta madre y ahora hay mas gente aquí que en Glastonbury…

Mientras intentaba salir de allí tratando de buscar un poco de espacio libre en el concierto de Los Ilegales creo que sonaba “Alta Fidelidad” y que fue la última, pero tampoco podría jurarlo.

“Uno de estos días algún bienpensante nos pondrá una querella”.

Lo de Jorge Martinez es increíble porque le veo igual de kamikaze y con la misma mala hostia y energía en escena que la primera vez que le vi en Briviesca en 1984. Sin respiro se cascó una selección de clásicos intercalados con algunas que desconocía (pero claramente marca de la casa) ya que en los últimos años le había perdido la pista.

Siempre es una banda muy disfrutable que es bien recibida hasta en recintos como este donde escasean las bandas de rock and roll más potentes, aunque ya he comentado antes que este año se han destapado con Dinero, Ilegales, los Berri y El Drogas y además todas les han funcionado bien.

Fue una gozada volver a oír en directo Tiempos Nuevos, Tiempos Salvajes, o Agotados de Esperar el Fin, pero me quedé con las ganas de Revuelta Juvenil en Mongolia que fue su primer single y también el primero que yo tuve de ellos.

 Me pareció curioso el sermoncete de despedida del bueno de Jorge porque durante el concierto pensé un par de veces “esta la prohibiría el Instituto Vasco de la Mujer”, “y esta”, y “está”. Pero si el otro día hasta oí a una pava en la tele poner como ejemplo de canciones que deben prohibirse el “Hoy voy a asesinarte” del primer LP de Siniestro Total. Malo es que nos volvamos todos gilipollas, pero que perdamos el sentido del humor… Así que entiendo que Jorge se explayase hablando sobre aquellos que quieren limitar nuestra libertad de expresión, pasando todo por el embudo de lo políticamente correcto y encapsulando la personalidad de la gente para que no se manifieste. Una vez que importamos la Hamburguesa de USA se quedó la puerta abierta para importar todas las demás mierdas, Jorge, y además hay empeño en traerse las peores como el fariseismo buenrollista de lo políticamente correcto. Así que seguro que si, Jorge, como tu dijiste “uno de estos días algún bienpensante nos pondrá una querella” y a Siniestro Total también, que cojones. “Hoy voy a asesinarte, nena, te quiero pero no aguanto más…”

No me toques las Alarmas, Enrique

Casi me pierdo todo el concierto del Drogas a causa del desajuste horario y del despiste que me produjo el retraso de Los Planetas ya que, supuestamente, iban a solaparse, por lo que mi intención inicial era arrancar con Los Planetas, ver un ratito al Drogas y volver a los granadinos. Algo me hizo darme cuenta de que si esperaba más aquello habría terminado y me dirigí al tercer escenario. Estaba, no lleno, sino lleno y medio. Ocupando parte de la calle de entrada/salida cuando llegué y ocupándola totalmente y con un tapón increíble poco tiempo después. Aquello se puso bastante peligroso y lo comentaré en la segunda parte, la que no dedicaré a la música sino al festival.

Llegué a tiempo de escuchar unas cuantas de Barricada, probablemente “Barrio Conflictivo”, “Balas Blancas”, “Todos Mirando”, “Víctima”, y “Blanco y Negro” e intercalada entre ellas esa versión del clásico de Alarma, “Frío”, que la verdad es que nunca me ha gustado nada, pero es que yo siempre he sido muy fan de Alarma y, aunque le agradezco a Enrique que siempre les reivindique y les recuerde, pues lo siento mucho pero su versión de Frío no puedo con ella.

“Los espanta niñas del Sacromonte”

Avance de la décima temporada de “La Huella del Crimen” en La2 de TVE. Con un extracto del primer capítulo titulado “Los espanta niñas del Sacromonte”.

Pues no, este episodio no se filmó en el Albaicín granadino sino en el corazón de Castilla (la Vieja de toda la vida), en Aranda de Duero. Con el tiempo igual se incorpora al repertorio clásico de leyendas urbanas. En unas dirán que si las fans de Vetusta, en otras que si las de su copia barata salpicada con toques de Danza Invisible, ya veremos a que saben estas tortas después de que las triture, las amase y las hornee “tuiter”. Habría que encargar al INE una encuesta para saber si se decepcionaron y salieron antes corriendo las unas o las otras.

Así andaba el patio por tuiter cuando J dijo “La tarta somos nosotros”

Lo mejor de todo es tomárselo con guasa porque si lo analizamos seriamente va a ser peor y no nos va a gustar ninguna de las conclusiones a las que llegaríamos. El caso es que mientras en foros de rock había casi la certeza unánime de que lo que en el cartel del Sonorama se anunciaba para el sábado como TARTA DE CUMPLEAÑOS no eran otros que Los Planetas, e incluso alguien lo aseguró categóricamente “procedente de fuente fiable” en los comentarios del propio Facebook de Sonorama el mismo día que se hizo público el cartel, estas criaturitas andaban especulando en “tuiter” y otros pagos que no frecuento, si ese grupo tan importante en la historia del festival, cuyo nombre les estaban ocultando, debería ser Vetusta Morla o si debería ser Izal. ¿Y porqué tienen ellas que pensar en el año 2000, primer Sonorama de Los Planetas, si algunas de ellas no habían nacido aún? A ver ¿Quien tuiteo algo cuando Los Planetas vinieron al Sonorama por primera vez? Nadie ¿Y quién habló del tema en el Facebook o Tuenti? Nadie ¿Y quien subió fotos de ese concierto a Instagram? Pues nadie. ¿Entonces?

 Pues allí estaban ellas acaparando las primeras filas pacientes e ilusionadas cuando después de un vídeo en el que un miembro de Supersubmarina agradecía todas las muestras de apoyo recibidas desde el festival de repente aparecieron allí estos granadinos a los que no habían visto en su vida, y que no se parecían en nada a sus amados ídolos, tocando “Segundo Premio” (pero debieron pensar que ni siquiera les había tocado la pedrea y las que no comenzaron a desfilar formaron corrillos comentando la jugada, antes de salir de allí definitivamente, claro). No se si Los Planetas habían sido alguna vez “trending topic” en “tuiter” antes, pero la chiquillería indignada les puso en el escaparate en cuestión de minutos (solo pongo pantalla de las primeras perlas que aparecían y capturé al volver a casa, ni he filtrado, ni seleccionado, ni editado, es un pantallazo).

Fue todo muy surrealista, vídeo, tarta, cohetes y estampida, no se como vería la banda la jugada desde el escenario mientras seguía su set con “Hierro y Niquel”. Hasta aquí lo tuve que ver en vídeo, porque estuve atrapado por el tapón del concierto de El Drogas y no pude incorporarme al concierto hasta el final de “Corrientes circulares en el tiempo”. Casi mejor haberlo visto después y ya puesto en antecedentes que haberlo vivido en directo porque desde donde estaba originalmente (atrás) no me hubiese enterado de nada. Y, además, no hubiese tenido la suerte de pillar posiciones cojonudas en frente del escenario que dejaron estas “indignadas a la fuga”. Gracias por guardar el sitio, chicas.

Tras abrir el melón de “Zona Temporalmente Autónoma” con “Hierro y Niquel” fueron cayendo, mezclados con clásicos, otros temas nuevos como “Amanecer”, “Zona autónoma permanente”, un soberbio “Islamabad” y “Espíritu Olímpico” con la parte final compuesta de clásicos muy celebrados en unas comodísimas y encantadas primeras filas que saludaron que la banda volviese para terminar en el bis con “De Viaje”.

 Todo un regalazo de cumpleaños que va a pasar más a la historia por la espantada de las quinceañeras que por el concierto mismo. Evidentemente no veremos el ficticio episodio en La 2 de TVE, porque en realidad se trató de otro episodio más de la leyenda de Los Planetas, auténtico y sobrepasando la imaginación de los guionistas.

Había visto a Los Planetas por última vez en ese mismo escenario en 2014 y la diferencia de concierto, de sonido, de actitud,  y de todo fue brutal. Este sábado SI que disfrute del directo de Los Planetas de verdad y desde una posición privilegiada gracias a la bendita estampida.

Si esto no es un buen regalo …

Escucharlo por Radio 3 es más seguro

Que mal, La Habitación Roja fue el damnificado del mal rollo que se estaba apoderando de mi con la masificación que había invadido todo y no me estaba dejando disfrutar, literalmente mi cabeza estaba deseando estar ya fuera del recinto y después de escuchar “La segunda oportunidad” y “Un día perfecto” dije “ni lo segundo, ni lo primero, a la mierda con esto, así no quiero seguir aquí dentro”.

Así que me fui a por el coche, puse Radio 3 y estos estaban cantando “No va a volver a pasarnos esto” (joder, otros que me están vacilando, como J esta tarde) y para remate entrevistan a Javier Ajenjo y suelta que viendo a Second por la mañana había 4000 personas. Venga, no me jodas, tirando por alto mil, esos 4000 eran los que sobraban en el recinto del festival. “Indestructibles” cantaba La Habitación Roja mientras pasaba junto a Lerma. “Venga pisa, que solo quedan 80km y para entrar en Briviesca no te va a hacer falta el pasaporte”.

Y aquí la prometida crónica de los aspectos “no musicales” del Sonorama de este año.

Artículos

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Last year you gave me funds to pay the blog and server expenses for 14 months, and also for a new hard disc to store all the new files. After these 14 months we are again in that moment of the year that I need to ask you again for help to continue with the blog active for another year.

Finally, after a long delay, the phone company is wiring my little town with optic fibre, so I hope to have it in my home before the end of the festivals season just started. That will allow me to share more shows and faster. And also will allow to share the original HD files in MKV format with chapter marks along with the usual DVDs of the shows. The same way that will make possible to have all the files updated and recover any damaged file in minutes. So this will be a big improvement for the blog, more shows, more formats and faster.

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El año pasado me disteis los fondos suficientes para pagar los gastos del blog y del servidor por 14 meses más, y también para un nuevo disco duro que me permitiese guardar todos los archivos. Tras esos 14 meses estamos de nuevo en ese momento del año en que necesito pediros ayuda de nuevo para continuar con el blog activo otro año más.

Finalmente, tras un largo retraso, están cableando mi pueblo con fibra óptica, así que espero tenerla instalada en casa antes de que termine la temporada de festivales que acaba de comenzar. Eso me permitirá compartir más conciertos y hacerlo más rápido. Y también me permitirá compartir los originales en HD en formato MKV con marcas de capítulo además de los habituales DVDs de los conciertos. Eso me permitirá también terminar la recuperación de archivos antiguos y recuperar archivos dañados en cuestión de minutos. Así que será una gran mejora para el blog, mas conciertos, más formatos y más rápido.

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