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Entrada etiquetada ‘Rodrigo Cominero’

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Sonorama: Viva Suecia cosecha Trigo en territorio vitivinícola.

Me persigue la sensación de que el Sr. Martínez anda practicando el voodoo con un Mini Txomin de trapo desde la primera vez que mostré públicamente mi desagrado ante esa insaciable tendencia suya a echarse en los brazos del sign along. Mis razones no han cambiado, primero porque yo pago mi entrada para verles y oírles a ellos, segundo porque andan sobradísimos de temazos altamente coreables y tercero porque los karaokes los carga el diablo y en un concierto cualquiera nunca sabes como te va a responder el público (he visto caerse con todo el equipo, sin recibir la respuesta esperada del público, a monstruos sagrados como John Fogerty de la Creedence con un clásico inmortal como “Have You Ever Seen The Rain?” que se lo he oído cantar hasta a mi madre, sin tener ni idea de inglés, mientras lo oía en la radio pelando patatas para una ensaladilla rusa.)

Pero este no era un concierto cualquiera, tenía tantos alicientes que me atormentaba la idea de perdérmelo, quería vivir ese instante en el espejo de sus caras. Y no era solo importante porque la Plaza del Trigo fuese un sueño y seguramente estuviese incluida todos los años en sus cartas a los Reyes Magos desde que debutaron en el escenario del Camping en la edición 2016 del Sonorama, sino porque recientes acontecimientos le añadían un montón de alicientes más.

Decía Carlos Hernández Nombela tras el concierto que había sido todo muy punk y no se refería al estilo de las canciones, obviamente, que el conoce a la perfección porque ha sido el productor de los dos* primeros LPs de la banda (Otros Principios Fundamentales y El Milagro), sino a la actitud, a la energía que desprenden en el escenario, a los guitarrazos de, en ocasiones, hasta tres guitarras, a la euforia que arriba y abajo de las tablas envolvía el concierto.

Y el propio Carlos se sumó a la fiesta, otro aliciente más, otro condimento único, que sumar a esta celebración multitudinaria e histórica que, como comprobaréis si seguís leyendo, no andaba falta de ellos. Y es que fue la primera vez que el Comandante Nombela pilotaba la nave Sueca fuera de los estudios de grabación. Y a esto hay que añadir como nota curiosa que fue el propio director del Sonorama, Javier Ajenjo – otro fan declarado de los murcianos – quien abrió paso a Carlos entre la multitud y lo escoltó hasta la mesa de sonido.

El comienzo se demoró más de lo previsto porque excepcionalmente se incluyó a las 3 una actuación extra de una sola canción de The Phantom Garlics, pero esos 5 minutos programados en el horario oficial fueron muy optimistas considerando los tiempos de ajuste de sonido y comprobación de instrumentos que fueron necesarios para no una, sino dos bandas.

Este retraso y el ansia por que todo comenzase hizo que se le diese apresuradamente el OK a Ajenjo para que subiese al escenario con el cartelón de D.O. Ribera con el patrocinio de los conciertos sorpresa, por lo que una vez realizada la presentación la banda tomó el escenario cuando aún quedaban por hacer algunos test y comprobaciones. Y estaba tan emocionado y con tantas ganas Javier de que comenzase el concierto y sumar su garganta a tantas miles más que hasta le cambió los colores a la bandera sueca pintando de verde el azul.

Pero este retraso, que normalmente hubiese resultado un inconveniente, lo convirtió Rafa Val en el primer momento mágico de la tarde cuando, copa de Ribera en mano, se arrancó a capela con un homenaje a Nino Bravo – a quien recordaba recientemente en redes por su 75 cumpleaños – interpretando “Un beso y una flor” y al tercer verso la voz de Rafa se vio amplificada por miles más que se le sumaban desde la plaza convirtiendo ese improvisado homenaje en una celebración multitudinaria.

Y, cuando todo estuvo OK, comenzaron a sonar vigorosos e inconfundibles los primeros acordes de “Piedad” la canción con la que empieza “Otros Principios Fundamentales” y con la que más conciertos han abierto. Ahí ya no cabía ninguna duda, desde una posición de privilegio pude percibir inmediatamente en sus ojos y en sus caras que venían con la determinación de poner la plaza patas arriba. Y casi sin respiro continuaron con “El Nudo y La Esperanza” tras la cual, y ya con la intro de “Los Años” de fondo, Rafa saludó a la multitud y dio las gracias al Sonorama por contar con ellos estos últimos cuatro años y por crear este fantástico punto de encuentro anual para disfrute de todos los que aman la música.

Los “Oh, oh, oh, oh,…” del público acompañaron el arranque de la fabulosa “A Dónde Ir” tras la que comentó el accidente con la falange de su dedo y como Jesús Cobarro de Noixe Box se había acoplado de forma increíble para suplirle a la guitarra y Carlos Hernández, su productor, que estaba en Aranda para hacer esa noche el sonido a Carolina Durante, se apuntó a pilotar la mesa, y siguió con los clásicos agradecimientos a Mansilla, el técnico de monitores, Jaime Guerrero, que más que un backliner es quien está pendiente de todos los detalles,… hasta a su fotógrafo de cabecera.

Como desde hace ya unos meses “Casi Todo” arranca con una especie de “false start” en el que Rafa suma al público dándole el pie y dejando que ellos canten los primeros versos, pero no, no es una versión acústica y, llegado el momento, paran para después arrancar con todo su poder este temazo que salió como single independiente, entre albums, en octubre de 2017 y que enseguida se convirtió en uno de los favoritos del personal y otro de los puntos álgidos de sus conciertos.

Ahí llegó el momento de presentar el single de adelanto de su nuevo LP y donde pudimos ver, con el masivo acompañamiento del público, que “Lo que te mereces” ya ha calado profundamente en la audiencia en tan solo dos meses, especialmente sus estribillos y el verso final. Y tras ella otro tema estrella que durante largos periodos de tiempo ha sido el protagonista del cierre apoteósico de muchos de sus conciertos, “Hemos Ganado Tiempo”. El tema del test de concentración de la audiencia, en el que les dejan solos para ver si cantan bien lo de “hemos ganado tiempo, hemos ganado tiempo, hemos aprendido a ser violentos” o si se reinventan la canción. La Plaza del Trigo superó la prueba con sobresaliente y Jess Fabric no pudo esta vez reprender al personal y explicarles lo de “dos veces y al tercero cambia”, tras lo que reanudan la canción y esta vez ya a pleno pulmón. Heredada de esos tiempos en que era el cierre también está la tradición de que Rafa se bajase a terminarla cantando entre el público y en ocasiones especiales haciendo “crowd surfing” con las primeras filas llevándole en volandas mientras canta tumbado. También Alberto Cantúa se adentró más allá del foso de prensa hasta alcanzar las primeras filas de público con su guitarra en medio de una incesante lluvia de confeti de las varias que se produjeron esa tarde.

Tras el preceptivo rescate de Rafa y su micrófono por el siempre atento, Jaime Guerrero, las despedidas dieron paso al bloque final, el trío de canciones que suele protagonizar sus cierres en los últimos tiempos. Empezando por la contundente “Permiso o Perdón” que fue la que más cancha les dio al hoy dúo de “Jesuses” (Fabric y Cobarro) para repasar el repertorio completo de poses rockeras que vienen de serie cuando te compras una guitarra o un bajo. Y en el otro lado Cantúa procesionaba rasgueando en horizontal con la guitarra en alto que en varias ocasiones llevó hasta el lateral trasero del escenario para mantener el contacto visual y darle un poco de cuartelillo a la inmensa cantidad de peña que llenaba toda la calle que conecta las Plazas del Trigo y de la Sal y que se tenían que conformar con solo oír el concierto, por lo que los paseos al lateral izquierdo de Alberto, asomándose a ese callejón, les hacían sentir que no les habían olvidado, que formaban también parte de esta celebración. Esas bajadas de Cantúa eran celebradas con igual alegría que los manguerazos que los de Protección Civil proyectaban cada rato para refrescar al personal que abarrotaba La Plaza del Trigo y sus aledaños, porque nadie quería perdérselo y si no podía verlo al menos si que podía oírlo. En esta ocasión hicieron la versión normal de la canción y no la extendida que suele durar entre 8 y 9 minutos.

Y haciendo un puente con un poco de fuzz y unos acoples empalmaron directamente con “Bien Por Ti” la canción de “La Fuerza Mayor” que les puso en el mapa y que desde entonces ha sido una de las más populares y coreadas de la banda. Un punto estelar en todos sus conciertos siempre acompañado de sus correspondientes cañonazos de confeti.

El concierto terminó con el segundo de los singles independientes paridos entre albums, éste producto de una colaboración sumergiéndose en la electrónica de la pareja de DJ´s “Elyella” que fue publicada originalmente en su EP “Lovers” en 2018 y de la que Viva Suecia grabó su propia versión guitarrera. Pero da igual que escuches la versión rockera o la discotequera porque esta canción te va a poner a dar saltos como loco allá donde estés. De ahí que el cierre sea un momento perfecto para tocarla, porque este “Amar el conflicto” te regala un fin de fiesta espectacular al que todo el mundo se apunta bailando, saltando, coreando. Una canción que estaba pensada originalmente para “flotar al margen” del repertorio clásico de Viva Suecia pero que con la adaptación se quedó aquí para siempre y ya no puede faltar en sus conciertos.

El inesperado nuevo papel de frontman clásico y sin guitarra de Rafa Val además de mayor libertad de movimientos conlleva también la problemática de qué hacer, como moverse, en los momentos en que antes hubieses estado tocando la guitarra, así que durante una hora pudimos ver de todo, incluidas algunas poses patentadas por Liam Gallagher, plantado delante del micro con las manos en la espalda. Y, por cierto, hablando de los Hermanos Unicejo, también hubo un guiño para Wonderwall. Probablemente homenaje intencionado ambas cosas.

Cubriendo las espaldas y anclados firmemente a su espacio acotado (en un papel que no es protagonista pero para nada secundario) se encontraban Fernando Campillo a la batería y el que, hasta la suplencia de hoy de Cobarro, era la incorporación más reciente a la banda, Rodrigo Cominero (Ex-Rufus T Firefly) que desde hace un par de meses y de cara a la próxima gira de presentación del nuevo disco que empezará en noviembre en Toledo y que ya tiene anunciadas un buen número de fechas en Sala, se sumó al grupo como refuerzo en teclados y guitarras.

Las caras de alegría y satisfacción al final del concierto eran patentes en todos ellos, no solo estaban satisfechos de como había salido todo sino que además lo disfrutaron al máximo.

Y, por si no hubiese sido suficientemente memorable su descomunal actuación esta tarde en El Trigo, Rafa Val volvió a arrancarse de nuevo a capela continuando el emotivo homenaje a ese mito eterno de la música española que es Nino Bravo entonando un “Libre” que al rato vio que podía dejar totalmente en manos de un público cuya respuesta le dejó visiblemente emocionado como pudimos apreciar los que estábamos muy cerca cuando se quitó por un momento las gafas de sol. Y no me cuesta imaginar a Rafa pensando en lo que él daría para que si un día dentro de 40 o 50 años alguien, en ese mismo escenario o cualquier otro, hiciese lo mismo que el acababa de hacer con Nino Bravo, pero usando una de las canciones de Viva Suecia, la audiencia respondiera al unísono como lo acaba de hacer.

Hasta Cantúa, al que imagino que Jaime Guerrero le pone cada día el micro solo para marcarle la posición (tendré que preguntarle un día a Antonio Illán si se lo abre o no, porque lo desconozco), hizo el amago de arrancarse con su propia tonadilla ante las caras de sorpresa e incredulidad de sus colegas. Así de grande fue lo de este Trigo que muchos querrán ilustrar con la clásica panorámica de una muchedumbre inabarcable llenando cada centímetro cuadrado de la Calle Isilla, pero que yo aprecio mucho mejor en esta fotografía que tomé a pie de escenario. Las caras que vemos (y las que adivinamos a los que están de espaldas) nos cuentan la auténtica historia: una satisfacción impagable y difícilmente medible usando parámetros estándar.

No necesitaban la reválida del Trigo, hace tiempo que están doctorados, pero querían darse este capricho, hacer realidad un sueño y, de paso, hacerle este regalo a todos los que siempre están dispuestos a disfrutar con ellos.

Yo estuve allí, no en primera fila, mas cerca, mordiendo las tablas del escenario, y no me hubiese perdonado perdérmelo aunque siga sin hacerme gracia el sign along, pero este era un momento especial y como dije al principio quería vivirlo reflejado directamente en el espejo de sus caras. Ya llegará el invierno y con él la gira por salas, mientras tanto ¡Viva Rusia!.


  • No tengo ganas de discutir del asunto, ni lo he puesto para crear polémica, y entiendo perfectamente que para los que compráis CDs “El Milagro” será el tercero, pero las cosas son lo que son, os vendieron dos discos en uno, y este será su cuarto disco y su segundo LP (los singles son una cuestión aparte).
  • Y aquí me da igual lo que digan Cantúa, Fabric, Val, Campillo, Subterfuge, la SGAE, y el Ministro de Hornitología de Serbia:
    2015: Viva Suecia – Mini Album en Clifford Records (5 canciones)
    2016: La Fuerza Mayor – Mini Album en Subterfuge (6 canciones)
    2017: Otros Principios Fundamentales – LP en Subterfuge
    2019: El Milagro – LP en Subterfuge
  • Así que el tercero para nada, o es el cuarto disco o es el segundo LP, que esto ya parece el Marca queriendo quitar un gol a Messi solo para retrasarle un record por un partido más.

Rafa, ese dedo lo queremos todos de vuelta «reacondicionado de fábrica». Nosotros tenemos paciencia y Cobarro lo hace de fábula, así que no sucumbas a las prisas en la rehabilitación.


Esto es solo un Spin Off de la película completa del sábado 11 de agosto de 2019 en el Sonorama Ribera que se titula: «En la noche de las estrellonas en el Sonorama también hubo rock and roll».