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Archivo para septiembre, 2018

DVD

The Kooks – Reading Festival 2018 (DVD + MKV 720p50)

Little John's Farm, Reading, England, August 24, 2018

BBC

The Kooks
Reading Festival
Main Stage
Little John’s Farm
Reading, England
August 24, 2018

Live Webcast captured by IndyKid
PRO-SHOT, PAL, 16/9
Authored with DVD Studio Pro by kigonjiro
49:53 Minutes
Artwork included

Video: MPEG-2, 720 x 576, 16/9, 25 fps
Audio: MP2 Stereo, 48 kHz, 96 kpbs

MKV: LIVE Webcast -> AdobeHDS php script -> FFmpeg (edit) -> uncompressed .ts -> MKVToolnix
Video: MPEG4 Video (H264) 1280×720 16:9 5000 Kbps 50.00 fps
Audio: HE-AAC 96 Kbps 48.0 KHz stereo

Bad Habit
All the Time
Ooh La
She Moves in Her Own Way
Westside
Sweet Emotion
Always Where I Need to Be
Four Leaf Clover
Shine On
Junk of the Heart (Happy)
Seaside
No Pressure
Naïve

Enjoy and share
kigonjiro.com 2018

Not For Sale – DVD Gratuito

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Artículos

El EbroVisión 2018 se cerró bailando con La Casa Azul (Crónica del sábado)

El sábado exigía tomar decisiones logísticas porque se daba una colisión de intereses. Ir a la Fábrica de Tornillos para los conciertos de Salto y Los Coronas o ir al casco viejo para disfrutar de la muestra gastronómica en la Plaza del Ayuntamiento amenizada por DJs desde el kiosco de la plaza. Pudo el hambre y la curiosidad de vivir ese aspecto no musical del EbroVisión. Me quedé con las ganas de un primer contacto con Salto, pero de Los Coronas tengo acumulación de conciertos, la elección no fue muy traumática.

La Plaza del Ayuntamiento estaba de lo más animada, la selección de los DJs nos seguía manteniendo ligados al ambiente festivalero y las múltiples casetas regentadas por establecimientos locales nos tentaban con delicias gastronómicas de lo mas diverso. Opté por sentarme a observar el flujo de público local para dejarme guiar por él antes de decidir en que cola debería ponerme. En estas cosas del yantar las colas no suelen engañar, así que me decidí por la más poblada que resultó ser la del restaurante “La Vasca” que ofrecía una “Tosta de Rabo Guisado, boletus, queso de cabra y cebolla caramelizada”. La cola no mentía, la gente de Miranda es sabia. Luego me hice con el postre en la caseta de al lado, una fantasía de dulce que replicaba a la perfección un tomate, excepto en el sabor, claro.

Y tanto como la comida me gustó el detalle del compromiso del Ayuntamiento Mirandés con la exigencia de la liberación de la Autopista AP1, recordando al Gobierno de la Nación, con un reloj de cuenta atrás situado en el balcón principal, los días que faltan para que finalice la actual concesión y se convierta en una Autovía de uso gratuito para todos.

Unos cafetitos y cigarillos después estaba listo para seguir disfrutando de la música pero sin prever en absoluto que estaba a punto de presenciar la gran sorpresa de esta edición del EuroVisión. A escasos 100 metros de la Plaza del Ayuntamiento y en un pequeño escenario respaldado por la pared de la Iglesia de Sta. María surgieron los norteamericanos Revel In Dimes y aquello fue un auténtico estallido del mejor rock, soul, blues,… los pocos que inicialmente acudimos a su llamada quedamos hipnotizados. ¿Dónde estamos, en Miranda o en un garito a orillas del Mississippi? El rumor no tardó en extenderse a la Plaza y las calles adyacentes, algo grande estaba pasando ahí y a la tercera canción ya no cabía ni un alma más.

Te vas con la sensación de que acabas de vivir un sueño, acabas de disfrutar de una banda increíble, sacada de una película, que desgranaba sin despeinarse todas las mejores esencial del rock primitivo y más auténtico, del soul más transgresor, del blues mas errante, con una guitarra afilada, un bajo que parecía una guitarra, con todos intercambiándose la voz principal según la canción y con una front woman con una presencia escénica impresionante que también sabía apartarse cuando el protagonismo le correspondía a uno de sus compañeros. ¡Como disfrutamos!

La cosa fue muy fuerte y la prueba de como se quedó la peña con lo que acababa de vivir fue que el Road Manager abrió el portón trasero de la furgoneta al terminar el concierto y se hinchó a vender vinilos, CDs y camisetas de la banda.

Este fue el setlist de Revel In Dimes (del que oportunamente me apropié en cuanto se bajaron del escenario):

Runnin
Jumper
This Morning
Rollin’
You Gotta Go
Tuff City (For Love)
K.I.S.S.I.N.G. (I Wanna Know You)
Skinny Woman
Mine
Left/Right
Dimes
Treat Me Nice

Después se subieron a ese mismo escenario Los Bengala, muy energéticos y muy centrados en la película que tienen montada. Estaba lleno y la gente se divertía y disfrutaba pero yo me tuve que marchar porque después de lo de Revel In Dimes aquello me parecía solo ruido.

Sabiendo que el día no me iba a deparar nada mejor que lo que acababa de vivir en la calle me dirigí al Multifuncional del Bayas donde en la carpa abrieron unas Hickeys muy animosas, especialmente la bajista y cantante, pero que no acaban de tener una línea muy definida. Ofrecieron un concierto bastante irregular, con versión de Kaka DeLuxe incluida, y acabando con algo que apuntaba sospechosamente a las Hinds que no me parecen precisamente un buen espejo para mirarse (los milagros suceden, pero no todos los días).

Tampoco consiguió engancharme el rollo para quinceañeras que destilaban muchas de las canciones de Pol 3.14, me quedé con la sensación de estar ante un cantautor de pop comercial un tanto fuera de hora. Quien si que me pareció destacable fue la batería, a la rockera que lleva dentro ese pop sin sal se le quedaba pequeño y no me extrañaría verla en el futuro en una buena banda de rock.

Dentro del Multifuncional abrieron fuego Carolina Durante que contaban con toda mi curiosidad dada su popularidad en las redes por sus canciones “Cayetano” y “El Himno Titular” y por referencias a Los Nikis leídas en algunos comentarios. Me decepcioné bastante rápido, ni rastro de la ironía de Los Nikis ni del gamberrismo simpático de los Siniestro Total primigenios o de Glutamato Ye-ye. Me parecieron una banda de lo más vulgar y nulo interés. A otra cosa.

La Habitación Roja son un referente del EbroVisión y cuentan en Miranda con una buena base de seguidores que disfrutaron enormemente saludando y coreando todos los clásicos de la banda. Guitarreros y energéticos, los valencianos le dieron un amplio repaso a su extensa discografía haciendo parada especial en su último LP “Memoria” del que tocaron 5 temas (Berlín, Estrella herida de muerte, La última noche del año, Madrid y Nuevos Románticos, con la que abrieron el concierto). “Fue Eléctrico” es el segundo album más visitado con Ayer (que fue la encargada de cerrar el concierto), Indestructibles y La Segunda Oportunidad. Otros temas que sonaron fueron De Cine, La Moneda En El Aire, Febrero, Voy a Hacerte Recordar, El Eje Del Mal y Un Día Perfecto.

Los burgaleses La MODA se presentaron en formato de sexteto por la ausencia forzada de su bajista. Los de la camiseta de tirantes y el quejido lastimero se han paseado este año por más festivales que nadie en este País. Si bien no comulgo con su épica de baratillo ni con su rebeldía de boquilla y su falsa modestia, es evidente que la banda ha mejorado mucho en los últimos años y ha encontrado su camino tomando como referente a bandas serias de folk pop como Mumford and Sons y alejándose del circo ambulante de postal de fakers como Gogol Bordello y similares.

El show que ofrecen a su ya legión de incondicionales tiene calidad y está muy cuidado en todos los aspectos, tanto en su sonido como en la iluminación. No faltaron ninguno de sus temas más conocidos y finalizaron el show con “Héroes del sábado”.

Ni la electrónica ni el bailoteo es lo mío pero no quise perderme la puesta en escena de una banda que además de ser cabeza de cartel es todo un clásico del pop español, así que me quedé para las dos de cortesía a La Casa Azul. La puesta en escena con el muro de pantallas, el DJ en lo alto y los músicos “encasquetados” fue bastante curiosa. La gente tenía ganas de fiesta y el baile recorría todo el pabellón. Al final, vaso y cigarro en mano, decidí quedarme hasta el final del concierto, pero viendo y escuchando desde el exterior. La razón para quedarme fue como un pequeño examen a mi mismo, descubrir como de permeable había llegado a ser a bandas como esta que nunca habían sido de mi interés. Una especie de reto, “a ver cuantas canciones de estos conozco sin que yo sea consciente de ello”. A punto estuve de irme totalmente satisfecho de mi impermeabilización de rockero impenitente. A punto, porque entonces sonó “La revolución sexual” y, evidentemente, la reconocí de inmediato.

Ahí se acabó mi EbroVisión 2018, agotado de 3 días muy intensos me despedí hasta el próximo año del luminoso de la entrada sin esperar a la sesión de cierre con DBFC ni los DJs de madrugada en la Sala Orosco.

Me fui satisfecho con lo vivido durante el fin de semana y de comprobar que la esencia que hace que el EbroVisión sea un festival tan especial continúa intacta con el paso de los años. Y esos aspectos que tanto aprecio son:
El ambiente. Tanto dentro del recinto, como en los aledaños donde suele apalancarse la chavalada en cuadrillas entre conciertos o cuando actúa alguien que no es de su interés, el ambiente es de fiesta y camaradería, de gente que va a disfrutar de la música junto a sus amigos.
Una programación variada e interesante que nunca deja de lado la actualidad musical pero que siempre aporta alguna sorpresa que no encontrarás en otros festivales.
Conciertos sin solapes, todo lo que te interese vas a poder disfrutarlo.
Un aforo limitado que permite a todo el mundo disfrutar y no sentirse agobiado en ningún momento.
Ausencia de molestas colas y largos tiempos de espera. Para entrar, para comer, beber, conseguir moneda, acreditarte, ir al servicio, etc… las esperas, si las hay, son mínimas. Quizás este año se haya echado en falta algún puesto de comida más. Los que había eran buenos pero un poco escasos.
Independencia total del clima, estas bajo techo.
Una experiencia muy cercana a la de un concierto en sala, nadie está lejano o ajeno a lo que ocurre en el escenario.
Sets más largos que los 40 o 45 minutos a los que se constriñe a muchas bandas en la mayoría de festivales.
Facilidad de aparcamiento y un transporte oficial muy fluido entre el recinto y el camping y la ciudad.
Actuaciones atractivas en la ciudad, tanto en La Fábrica de Tornillos como en las plazas que se disfrutan sin sufrir ningún tipo de masificación.

¿Que más se puede pedir? Pues que llegue pronto el del año que viene.

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Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.

Artículos

Viernes de celebración con Lori Meyers en el EbroVisión 2018 (Crónica)

Mis obligaciones mañaneras no me permitieron asistir al concierto de los argentinos, afincados en Bilbao, Cápsula, y los míticos Dolphin Blues Band programados a mediodía en La Fábrica de Tornillos, pero si que pude llegar a Miranda a tiempo para disfrutar en ese mismo lugar de Modelo de Respuesta Polar que inauguraban la tarde del EbroVision en la ciudad.

Borja Mompó y los suyos había visitado la ciudad a comienzos de año, como parte de la iniciativa Girando Por Salas, y nos habían ofrecido en Espacio Bocca un concierto íntimo y entrañable. Hoy, con menos aperturas, nos volvían a regalar un concierto extraordinario. Hay delicadeza y sutileza en su música, tonos de acritud y desencanto, pero también puntos luminosos y un halo de esperanza.

Con buen sonido y buen ambiente en La Fábrica fueron desgranado su repertorio que arrancó con Siempre y tras el saludo de Borja siguió con Dos Amigos, Revivir, Crecer, Sábados y cerró su primera parte con Momentos Similares. Después atacaron con Cerrar Heridas, Planes y un Mas Movimientos que tocaron en modo acústico. El tramo final lo iniciaron con Cómo Crees, a la que siguió La Guerra, Que No Se Apague, tras la que anunciaron que ya se iban, cosa que hicieron tras regalarnos Juventud y El Cariño. Fue un concierto impecable, muy bien programado como una isla fuera del ajetreo propio del recinto de festivales en Bayas, dándole ese toque de evento especial que tan bien encaja con las creaciones de los valencianos.

Aún tenía bastante fresco el concierto de Vulk en Berriz un par de meses atrás, así que no les tenía en mi lista de bandas por descubrir, por lo que me quedé un rato disfrutando de la ciudad antes de acudir al Bayas. Aún llegué al recinto con tiempo de ver el final de su actuación en la carpa. Dentro de su propuesta primariamente inspirada en el post-punk en algún momento llegué a percibir retazos de unos Psycheledic Furs en su primera época. Su música es ruda, martilleante, con pasajes que te pueden llevar a la ansiedad o el desasosiego pero sin dejar de lado las armonías. La voz del cantante tiene poder, es grave, profunda y su presencia escénica es potente, al igual que la del bajista.

  • Sure Drop
  • Second Heat
  • A Contemporary Statement
  • Back To Night Fight
  • Behiaren Begirada
  • Little Gay
  • Bugo Hall
  • Brazil
  • Zaldia Burning
  • No Muscle

El combo neoyorkino Boytoy abrió la jornada en el Multifuncional. Tengo que reconocer que desde el primer momento me sentí atrapado por la forma de tocar la batería de Chase Noelle, que además tener una estética que emparentaba con la de Johnny Thunders tenía un estilo de tocar que no dejaba de recordarme al de Jerry Nolan. ¿Sugestión?¿Asociación de ideas? No lo se, pero ahí me tuvo todo pillado. Tanto que luego quise conocerla y charlar un rato con ella, cosa que pude hacer.

Aunque su música la podríamos catalogar de pop rock garajero su sonido no está basado en el ruido, sus guitarras no suenan sucias, son mas ruidistas las guitarras de Ron Gallo que disfrutaba viendo a sus paisanas desde las primeras filas. Fue un concierto muy refrescante y disfrutable el del trío neoyorkino que a su formación habitual de dos guitarras y batería sumó también a una bajista.

Tuve un breve encuentro con el manager de Angel Stanich previo a su show, iba a hacer algo revolucionario en Miranda, empezar con Galicia Calidade, algo que no había hecho nunca. Me dejó flipando pensar que alguien pudiera considerar eso como una gran noticia. Pues si, Stanich empezó con Galicia Calidade y no con Un Día Épico, ¡Paren las rotativas!

Son varios años seguidos viendo conciertos de Angel Stanich, últimamente hasta le entiendo perfectamente, no se si porque ha mejorado su dicción o porque han mejorado los equipos de sonido y la sonorización de los recintos. Me divierten mucho sus descacharrantes e ingeniosas letras y suena bien en directo, tiene una buena banda, pero… siempre acabo marchándome pensando que su directo no me aporta nada que no me hayan dado ya sus discos. Debo ser solo yo, pero eso es lo que me ocurre.

Aunque el show comenzase de una forma diferente acabaron cayendo todos los clásicos, que la audiencia coreaba a grito pelado, Día Épico, Escupe Fuego, Mezcalito, Señor Tosco,… para acabar con los clásicos Carbura!, Metralleta Joe y Mátame Camión con la que bajó a cantar entre el público. Hubo un momento bastante anti climax en el que Stanich paró el concierto para embarcarse en una farragosa alocución relativa a un asunto local de Miranda que seguramente dejó a mucha gente perpleja. A veces el exceso de confianza tiene estas cosas.

Durante el concierto de Ron Gallo se cambiaron las tornas y fueron las cuatro Boytoy las que le siguieron desde las primeras filas. Arrancó su show con el Somethin’ Stupid de Frank Sinatra y comenzó a llevarnos caprichosamente desde el sonido garajero (particularmente los pasajes que más me gustaron fueron aquellos en los más me recordaba a los The Dream Syndicate originales), al art-rock, o a melodías rayanas con el punk. Te deja con la sensación de que se pasa el concierto experimentando con la audiencia, perdiéndola a veces pero recuperándola de inmediato con momentos de gran brillantez en los que nos envolvía con sus texturas sonoras.

Este fue el setlist que desgranó en Miranda y que abarca tanto canciones de su celebrado LP “Heavy Meta” como de su posterior y polémico EP “Really Nice Guys” e incluso avances de su próximo disco como “Always Elsewhere”:

  • Somethin’ Stupid
  • Put the Kids to Bed
  • Kill the Medicine Man
  • Always Elsewhere
  • Blaster
  • Really Nice Guys
  • Temporary Slave
  • Do You Love Your Company?
  • It’s All Gonna Be OK
  • Please Yourself
  • Black Market Eyes
  • Emotional Impact For Sale
  • Young Lady, You’re Scaring Me

Llegó el turno del cabeza de cartel principal de esta edición del festival, los granadinos Lori Meyers, que andan inmersos en la celebración de su 20 aniversario y la promoción del recopilatorio que abarca toda su carrera.

Con un repertorio muy contrastado y ampliamente conocido por un público que abarrotaba el pabellón unos Lori Meyers especialmente guitarreros y contundentes comenzaron a desgranar su lista de éxitos acompañados por un público totalmente entregado. Sin dejar nada a la improvisación y contando con su propia mesa y técnicos de sonido (en contraste con los que usaron los medios proporcionados por el festival) los granadinos son una garantía de éxito, tanto por su capacidad de convocatoria como por su profesionalidad.

Mas que un concierto exclusivo de aniversario fue su repertorio habitual en torno a los 80 minutos con un rush final sin pausas en el que encadenaron Siempre Brilla El Sol, Eborracharme, Religión, ¿Aha Han Vuelto? y Mi Realidad para terminar con Alta Fidelidad.

A mitad del concierto salí un rato a la zona de los Food trucks a liarme un cigarrillo (pero sin dejar de oír y ver el concierto por la puerta central) y me encontré con Anni B Sweet, pareja de Noni, quien me comentó que el próximo año tendría nuevo disco y que sería en castellano. Buenas noticias, sin duda.

Les di a Empty Files las dos canciones de cortesía y como la electrónica no eres lo mío, era tarde y había que volver a casa para recuperarse y estar listo para la larga jornada del sábado, dejé Miranda rumbo a La Bureba.

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Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.