Tu navegador (Internet Explorer 6) está anticuado. Tiene reconocidos fallos de seguridad y es probable que no muestre todas las prestaciones de esta y otras páginas web. Descubre como actualizar tu navegador.
X
Artículos

El viernes de los guiris en el Sonorama dispara las acciones de Viva Suecia

THE SUBWAYS

Hay que estar muy seguro de que el menú que tienes preparado va a satisfacer hasta a los más exigentes sin que decaiga en ningún momento la excitación de los comensales, y perviva el ansia por abalanzarse a por el siguiente plato, para poder dejarse de picoteos y entremeses entrando directamente con un plato tan contundente como The Subways. Y si, el chef lo tenía muy claro, nos había cocinado para hoy platazo tras platazo en los dos escenarios principales. Y todos los platos maridaron de maravilla con Ribera del Duero aunque el pequeño de los “unicejo” se empeñase en tener una nevera bien provista de cerveza fría.

A los Subways no se le quita la sonrisa de la boca ni aún teniendo que arrancar con una audiencia reducida y además les agradecen que les arropen aunque esté cayendo un sol de justicia. No solo son cañeros, también son simpáticos y agradecidos.

Arrancaron con el clásico “Oh Yeah” que desató los primeros saltos y botes de una audiencia concentrada en disfrutar de cada uno de los 40 minutitos que los británicos tenían programados.

Con cada nueva canción aumentaba el efecto llamada y todos los que iban entrando se iban sumando a la fiesta mientras otros no renunciaban tampoco a perdérselo pero a cierta distancia, protegidos del sol bajo la exigua sombra que proyectaba la torre de control de sonido. Un Billy Lunn siempre sonriente se esforzaba por dirigirse a nosotros en castellano al introducir las canciones y animarnos a saltar, bailar o participar coreando sus canciones o entrando en los juegos que nos proponía. Mientras Charlotte Copper recorría corriendo con su bajo kilómetros de escenario y miraba de reojo de tanto en tanto al fondo del backstage donde quien suponemos su pareja portaba sobre su pecho a su aún diminuta hija Riley, nacida el pasado febrero.

Taking All the Blame, All or Nothing, Turnaround, I Want to Hear What You Have Got to Say, We Don’t Need Money to Have a Good Time, You Kill My Cool, Celebrity, Girls & Boys, y un Rock & Roll Queen que lleva años desatando la locura en el cierre de sus conciertos, nos cargaron las pilas para el resto de la potente jornada que nos esperaba. Igual no siempre resulta ser cierto lo de que no necesitemos dinero para pasarlo bien, pero con los Subways es mucho mas fácil. Uno de esos conciertos de los que te marchas pensando: “y que sean tantos los que se hayan perdido esto…”.

RAYDEN

Muy pendiente de si acabábamos de formar o no la figura humana de los Objetivos de Desarrollo más grande del mundo, me tuve que mantener a media distancia entre el escenario Aranda de Duero y el lugar escogido para crear la figura. Así que vi el concierto de Rayden con un ojo puesto en la figura.

Yo huyo del RAP. Y de los “ripieros” ya ni te cuento. Pero no metería a Rayden entre los primeros, y mucho menos entre los segundos, que son los reyes del yoismo y que se dispersan tanto escribiendo letras (o lo que digan ellos que hacen) que empiezan una canción hablando supuestamente de su barrio y acaban aterrizando en Marte, después de haber rezado con el Papa, asistido al parto de una foca monje y de haber extraído uranio en Namibia, y todo ello en la misma “canción”, y sin tartamudear de vergüenza.

Y no le meto en esos grupos porque además de que sus letras tienen calado, y coherencia, suelen tocar temas de interés social y son críticas con el sistema o el entorno. Puntua a su favor también que se acompañe de una buena banda en directo que le da una pulsión y una base muy en clave rock, y no que se presente con un simple pincha que apriete al play para reproducir siempre la misma mediocridad de bases chunda chunda como tantos otros.

No es lo mío, pero no solo me gustó el concierto sino que la base musical sobre la que recita me pareció que fluía y emparentaba mucho mejor con esta jornada rockera que lo que iba a ofrecernos justo después Angel Stanich, que musicalmente es un tanto light.

Lo que no me gustó tanto fue el exceso de charleta entre canciones. Me parece cojonudo -y casi una obligación- que los músicos aprovechen el púlpito del que disfrutan para denunciar injusticias y movilizar o hacer pensar a la gente, y mas tras 10 años en los que hemos visto como desaparecían muchos de los derechos y logros sociales conseguidos tan duramente, por no hablar de una libertad de expresión de la que llevábamos años presumiendo ante nuestros colegas guiris y que ahora recordamos como si lo hubiésemos soñado. La mayor víctima del retroceso asumido a cambio del progreso y la globalización en la era del buenrollismo, lo políticamente correcto y los Likes.

Pero lo que menos me gusta es que previamente me desmenucen las letras de las canciones, que no me consideren cualificado para interpretarlas o ligarlas con algún tema de actualidad sin que alguien tenga que expresamente puntualizarlo. Si alguien está allí a pie de escenario en un concierto tuyo está claro que no será porque le ha tocado de premio en el palo de un helado. Igual que tampoco me gusta que me digan que esto no es un concierto propiamente dicho, que es como un trailer, una muestra promo que se digna dar para interesarnos en su obra y que vayamos a verle a un concierto “de verdad” en un teatro o sala. Suena un poco a “he venido aquí solo en misión comercial, a captar clientes y te lo digo así, a la cara”. El tono de charlatán de mercadillo haciendo una demostración práctica del pelapatatas mágico también me resultó un tanto abominable.

Joder, quería divertirme con las crónicas y, de sopetón, me he puesto en plan trascendental. Me suele pasar cuando me topo con gente que se toma demasiado en serio y pone el carro delante de los bueyes para despistar respecto a si va o viene o que trata de justificarse ante cosas que aún nadie le ha reprochado. Vamos a otra cosa, ¿Viene el drone a sacar la foto o no?

Objetivo conseguido, la foto tardó en llegar.

ANGEL STANICH

Ya sabíamos que el Sonorama nos había programado Un Día Épico y que para disfrutarlo tendríamos que resistir en una tarde de agosto que Escupe Fuego, y a mi me tocó hacerlo además participando en el gran reto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que pensé que sería una actividad que iba a durar solo unos minutos al terminar el concierto de The Subways pero la perseguida figura humana formando el logo de los ODS, y la fotografía aérea que la plasmó para la historia, no se materializaron hasta ya comenzado el concierto de un Angel Stanich (y banda) que han cosechado un clamoroso éxito desde la edición de su disco “Antigua y Barbuda”, con el que no han parado de girar por toda España plantando en cada escenario la bandera del país antillano, al igual que han hecho hoy en el principal del Sonorama.

Mátame Camión porque debo ser un Señor muy Tosco (o directamente muy mayor, que cojones, que los años pesan) porque el directo de esta Angel Stanich Band no me añade nada a lo que ya recibo en el disco y que vive más de lo hilarante de las letras que de la música que las envuelve. La única mejora con respecto a las veces anteriores que he visto a Stanich es que ahora -y mas con este sonidazo- le pillo todas las letras que, como he apuntado, para mi son lo mejor de la experiencia “barbuda”.

No faltaron Mezcalito, Hula Hula, y otros de sus habituales y divertidos disparates en un setlist que enlazaba al final Carbura! con Metralleta Joe y Mátame Camión y que antes de empezar la trilogía nos anticipaba que iba a sonar una sintonía sorpresa al final en homenaje al “gran caído del cartel de esta edición del Sonorama”, pero fue solo después de terminar Mátame Camión, y de que Angel se lanzase a nadar en medio del público, que descubrimos que se refería a un Julio Iglesias, que comenzó a sonar por la megafonía con el “me va, me va, me va, me va,..”. Una broma final que se mantuvo solo durante unos breves segundos.

Aclarado pues el enigma del caído al que se refería Stanich, hay que aclarar también que el supuesto drone que nos tenía pendientes del cielo nunca llegó y que inspirados por la tecnología española de la que orgullosamente hacía gala El Milagro de P Tinto, la foto se sacó desde la cesta de una grúa telescópica que estaba aparcada junto al escenario principal.

Vista aérea del escenario principal durante la actuación de Angel Stanich

L.A.

Solo hay dos bandas nacionales con las que nunca me he preguntado porque coño no cantan en castellano. A una la vi, y disfruté, ayer y es Neuman, y la otra es L.A. y es parte del sabroso menú de hoy.

Y no me lo pregunto porque todo encaja a la perfección, como la palanca de cambios en la transmisión, sin chirriar mueven todo el conjunto. L.A. es un caso raro de banda que nunca me he preocupado de ir expresamente a ver, pero que siempre meto en mi ruta cuando les tengo en un cartel. No son de los que me ponen en la carretera sino de los que me amortizan el viaje, porque les sumo con la certeza de que Luis Alberto Segura y su banda no me van a defraudar nunca en directo.

La única duda que me plantean es si en el hipotético caso de que un día decidiese cambiar la forma en que ahora tengo organizados mis vinilos les seguiría dejando en la “L” con los nacionales o si les pasaría a la “L” con los de americana.

Y aunque tengo mis preferidas como “Outsider”, “Ordinary Líes”, “Pictures on the wall”, “Elisabeth”, “Love comes around”,… tampoco me siento decepcionado cuando alguna de ellas no entra en un setlist porque la sustituta no me va a decepcionar. Como hoy, que los estaba escuchando dejándome llevar y con tal falta de preocupación que no he tomado ni una puta nota.

“Oh, Why?”
– Porque soy el puto “King de l@s bestias”
– Pues vaya bajón.
– No hay problema, ahora me pincho el “Live at Low” para ponerme High.

LAPIDO

Este fue el momento puñetero del día, un solape muy cabrón y doloroso. ¿Me dejo arrastrar por la inercia brutal de hoy entre el principal y el segundo y me quedo al concierto de Nada Surf o salto al hiperespacio y aterrizo en el asteroide rebelde para ver a José Ignacio Lapido? No puedo dejar totalmente abandonado hoy al escenario 3 que tantas veces me ha salvado la vida, con suerte llegaré a las últimas de Nada Surf.

Putadón doble, desconozco la razón pero cuando llego siguen probando sonido y no empiezan hasta las 22:10h. En otras ocasiones podría no tener importancia pero son 10 minutos que me pierdo del final de Nada Surf.

Recordó Lapido que no venía desde 2011, año en el que abrió el sábado el principal, pasando intencionadamente de su visita hace 2 años con Los Cero y su Maniobra de Resurrección encabezando el principal.

Esto fue lo que les dio tiempo a tocar hasta que les avisaron de que tenían que cortar. Jose Ignacio se lamentaba y nosotros más aún, pero si te extiendes 10 minutos más de lo debido probando sonido esto es lo que te puede acabar pasando y, aún con lo perdido fue posiblemente el set más largo que resonó en el escenario 3 este año.

Nuestro trabajo
Luz de ciudades en llamas
Lo creas o no
La antesala del dolor
¡Cuidado!
Lo que llega y se nos va
La versión oficial
Noticias del infierno
Cuando por fin

Un buen concierto de rock and roll clásico, a veces más stoniano y otras más “americana” de una banda en plena forma en el que casi la mitad de las selecciones corresponden a su último álbum “El alma dormida”, incluida “La versión oficial” para la que cogió la acústica, pero que no se olvidó de pelotazos de toda la vida como “La antesala del dolor” de En Otro Tiempo, Otro Lugar o la fantástica “Luz de ciudades en llamas” del EP homónimo de 2001.

¡Cuidado! Algo suena raro y nadie sabe que es.

MORCHEEBA

Enorme sorpresa encontrarnos a unos Morcheeba renacidos, mucho mas cercanos al r´n´b que a la electrónica, con una importante presencia y peso de guitarras y teclados sin procesar en un show que comenzó con “Never Undo”, precisamente la canción que también abre su nuevo álbum “Blaze Away”.

Magnética presencia la de Skye Edwards cuya figura parece flotar sobre el escenario mientras te envuelve con el terciopelo de su voz. Anuncia Friction, un clásico de Big Claim su segundo álbum, publicado aún sin finalizar el siglo pasado pero que suena renovado pasado por el filtro actual, siguen con Otherwise de Charango para volver a retomar el segundo álbum con The Sea al que siguió uno de los temas que les puso en el mapa, Trigger Hippy, y después una versión de It´s Summertime, también del nuevo, con profusión de guitarras.

Tras preguntar Skye Edwards a la peña si está lista para bailar se lanzan con una versión del Let’s Dance de David Bowie, a la que sigue un Blindfold que contó con el contrapunto de la participación del público y que daba paso al rush final que se abría con Let Me See y se cerraba en todo lo alto con su tema más popular “Roma no se construyó en un día”.

Un concierto que ha encajado mucho mejor de lo que yo esperaba en el fluir de una programación de tono rockero y que ha resultado un aperitivo perfecto para el plato fuerte de la noche que entra al relevo en el escenario de enfrente. Cuando hay calidad no hay problema en adentrarse en estilos que se salen de tu zona de confort e incluso disfrutarlos.

LIAM GALLAGHER

Decía un arandino en el foro más rockero de este País al poco de acabar el concierto de Liam Gallagher: “A nivel nombres creo que ha sido uno de los días más memorables. Creo que a Ajenjo no le cabía un piñón por el culo de la emoción” y añadía “Ver a Liam en mi pueblo ha sido una de las cosas más emocionantes que recuerdo”.

Lo extraordinario de este concierto del menor de los Gallagher no era como resultase, sino el mero hecho de que se produjese, que una auténtica Rock and Roll Star mundial, la voz de una banda de la importancia y trascendencia de Oasis, se subiese a un escenario en el corazón de Castilla La Vieja, en un festival cuya nómina se nutre de bandas nacionales y cantando en castellano. Y que además lo hiciese en un momento en que su estrella brilla bien alto tras la salida de su álbum de debut en solitario el pasado invierno, y a la vez que en otros grandes festivales de todo el mundo (Lollapalooza, Sziget, Main Square, TRNSMT, Isle of Wight, Northside, Eurockéenes, Latitude, Les Vielles Charrues o el propio FIB), eso ya es para nota.

Y además no es para nada el caso de aquel que por tirarse el moco va y se gasta todo el presupuesto en un solo nombre y todo lo demás es calderilla. Es que lo han arropado con un cartel de lujo, hasta el punto de que puedes quitar al mismísimo Liam y sigue quedando un viernes que corta la respiración y, todo ello, manteniendo el equilibrio de importancia, peso y atractivo entre las bandas nacionales e internacionales del día.

Estoy muy cansado de ver a Liam en directo (que no in person, como hoy) en strqreamings de los festivales que he citado y alguno más y tengo que decir que no nos ha dado en Aranda menos que en esos otros festivales, bien de voz, una buena actitud y disposición, el set habitual y una banda de acompañamiento super profesional, que además en el Sonorama ha gozado de un sonido envidiable, me aventuraría a decir que ha sido el mejor sonido del que ha disfrutado Liam este año. Después de las primeras canciones me he ido a la parte mas alejada del escenario y era una gozada tal que me he quedado allí hasta el final.

Si a la buena actitud y predisposición de Liam y ese sonidazo le sumas que 2/3 del repertorio han sido clásicos de Oasis ¿Que más le puedes pedir?¿Que te toque Wonderwall dos veces? Ja ja, y es que la ha comenzado dos veces, porque ha abortado el arranque en la primera ocasión ya que alguien no había entrado a tiempo.

Un día histórico para el Sonorama y para todos los presentes que hemos tenido la fortuna de vivirlo.

  • Rock ‘n’ Roll Star
  • Morning Glory
  • Greedy Soul
  • Wall of Glass
  • Bold
  • For What It’s Worth
  • Bring It on Down
  • Come Back to Me
  • Whatever
  • Supersonic
  • Cigarettes & Alcohol
  • Wonderwall
  • Live Forever

VIVA SUECIA

Esto no va a ser nada objetivo porque desde aquel fantástico primer Mini LP en Clifford estos chavales me tienen totalmente ganado. Igual si no llego a ser un loco de los 10 pulgadas hubiese tardado en conocerlos y hubiese entrado en contacto con Viva Suecia cuando ya eran un secreto a voces. La primera vez que pude verlos en directo “Otros Principios Fundamentales” llevaba solo unos días en la calle y supe de inmediato que nunca más iba a tener la oportunidad de volver a verles en una sala pequeña. Lo tuve claro incluso antes de que ellos mismos se lo creyesen del todo y lo asumiesen como profesión y no como hobby.

No hace ni una semana que en 180 grados de Radio 3 Leyre Guerrero ponía el dedo en la llaga mientras presentaba “Amar el conflicto”, la versión no electrónica de “Todo lo que importa” que se incluyó como extra en la reedición ampliada del LP, mientras avanzaba los conciertos del Sonorama: “La aparente facilidad con la que Viva Suecia firman hits es admirable”. Es como si Rafa Val fuese paseando por Murcia y se tuviese que ir agachando a cada rato, “hostia, mirad lo que se me acaba de caer del bolsillo, vamos a grabarlo”.

Y Leyre hablaba de los hits, pero es que los discos de Viva Suecia no tienen relleno, puedes hacer el setlist por sorteo que te saldrá un concierto cojonudo. Tan bueno, sino mejor, que el que les obligue a seleccionar un horario limitado de festival. Es mucho lo que se queda fuera cada día y me estoy planteando pedir por escrito que me garanticen un mínimo de 75 minutos de concierto antes de comprar la entrada.

Y lo de esta noche en el escenario Castilla y León del Sonorama es una clara muestra de lo que digo, set de solo hits y hasta han tenido que eliminar sobre la marcha “Acabaremos muriendo en ello” para no salirse del horario.

Que se encontrasen en la situación de hoy, viendo desde el escenario gente hasta donde les alcanzaba la vista, era solo cuestión de tiempo, porque lo evidente no puede ocultarse ni ignorarse por siempre, y era ya un desperdicio sangrante tenerles tocando con gafas de sol cuando han venido adelantando por el arcén a tantos que reciben posiciones de privilegio por el mero hecho de llevar muchos años en circulación.

Emergentes, los cojones; la regla de los 3 últimos discos* les posiciona como banda absolutamente top en el panorama nacional y ya está sobradamente demostrado que tienen la solvencia y recursos necesarios para defender esos discos tirando abajo el teatro. La gente se merece disfrutar ya al completo de todos sus temazos y no solo de la increíble colección de hits que han descargado esta noche. Mientras escribo esto, y viviendo vidas paralelas a las de los murcianos, tengo en directo en otra pantalla uno más de los incendiarios conciertos de Wolf Alice, esta vez desde el Sziget de Budapest, ¿Que pasaría cuando les pusiesen en un buen horario con set de mas de una hora? Pues lo que está ocurriendo ante mis ojos ahora mismo, que lo están poniendo patas arriba. Y, a pesar de ello, algún cegato les hará volver a salir el próximo fin de semana con gafas de sol y set de 45 minutos porque son jóvenes y solo tienen “un par de discos”. Abran paso señores, sirvan esto fresco que de congelados ya podrán tirar en otro momento.

Y aún estaban Rafa, Fernando, Alberto y Jess bajando por la rampa del segundo escenario, con la imagen de ese gentío todavía en la retina, cuando justo enfrente, desde el escenario principal, surgía arrolladora la versión electrónica de ese fantástico “Todo Lo Que Importa”, que Viva Suecia grabó con Elyella DJs para su EP Lovers, y ponía a bailar a la ingente multitud que aún seguía en el recinto cuando estaban a punto de doblar la esquina las 4 de la madrugada.

Vaya viernes, casi no he podido pisar mi querido territorio rebelde, sacrificando a La Plata hasta dentro de 20 días en el EbroVisión, pero es que si te encuentras con un día en el que son los Subways los que abren los escenarios principales, es que ese día hay un cambio en el equilibrio de la fuerza, una anomalía cósmica que hay que saber aprovechar cuando se produce. Y hoy tuvimos la suerte de que no hubiese marisco en el menú y todos los platos han salido a tiempo, bien cocinados y bien servidos. Y hasta he tenido un par de horas de descompresión en las que he dejado pasar los conciertos de Milky Chance y La M.O.D.A., un poco por saturación y otro poco por falta de interés, pero sin nada que me hubiese impedido completar mi jornada con ellos.

_________________

  • Para los que no conocen la regla de los 3 últimos discos, es una regla muy sencilla que sirve para medir el nivel real, el estado de forma, en que se encuentra una banda en cada momento. No mide toda una carrera, ni que puedas tocar un setlist de 5 horas lleno de éxitos, ni que de un single vendieses 7 millones de copias el siglo pasado, la renta histórica no cuenta, solo los 3 últimos discos. Y aunque en el caso de Viva Suecia la regla esté aplicada un tanto ventajosamente, porque sus dos primeros discos son Mini LPs, la regla les otorga esa bien ganada posición de privilegio.

Próxima escaramuza rebelde: “El jueves, con Bunbury y Lagartija Nick en el Sonorama, la noche fue toda magia”.
_____________
Publicado simultáneamente en kigonjiro.com y tumusica.live por Txomin.

Deja un comentario  

nombre*

email*

página web

Enviar comentario